UN RADAR (Poema)

En mi recorrer por la vida,
hubo etapas buenas, pocas, pero las hubo,
otra malas, y por desgracia, éstas son más abundantes,
y también las hubo peores,
las cuales las llevo grabados en mi cerebro.

Yo tengo un radar bajo mi piel,
detecta a mucha distancia,
a las personas que no tiene sombra,
la sombra la llevan dentro de su alma,
y mi radar es infalible,
y por tanto nunca falla,
mi radar dispara y después pregunta,
aunque lo de preguntar sobra,
pues mi radar no falla,
y hasta funciona bajo del agua,
además se carga, por paneles solares.

En mis peores momentos,
el radar emite una señal de alarma,
se hace eco de que algo falla en mi alma,
y como mi radar no falla, pues debe ser cierto,
el que mi alma esté sombreada.

Siempre pensé que mi alma era clara,
que era blanca, que era limpia,
que era un alma sin pecado mortal,
transparente y límpida como el hielo,
que en ella no tenía cabida la maldad,
la sospecha, la desconfianza,
la lujuria, la envidia, el recelo,
la venganza, el resentimiento,
y otros calificativos parecidos,
y es más lo sigo pensando,
aunque hay veces,
en que mi teoría se tambalea,
y entonces pongo todo en mi balanza,
todo lo bueno y todo lo peor que malo,
y según se incline hacia un lado o hacia al otro,
yo actuo, acatando mi propia sentencia.

COMO UNA VELETA (Poema)

Es cierto que estoy en medio de un huracán,
que por un lado entran aires polares,
y que por el otro llegan humedades tropicales.
 Y yo, y yo en el medio de esas corrientes,
vapuleado como un boxeador noquedo,
vilipendiado y maltratado,
dando vueltas como una veleta,
mas perdido que una aguja en un pajar.

Aunque en mis manos,
tengo la llave que abre la puerta,
tengo la solución a éste rompecabezas,
y yo en el medio,
en el medio del circo,
en el medio de la pista de baile,
yo sólo bailando conmigo mismo,
al compás de un tango a la luz de la luna,
asiéndome con fuerza a mi poco pelo,
cogiéndome por el talle de mi cintura.

   Si, yo me abrazo y me quiero,
yo ya tengo resuelto mi galimatías,
y mis eternas dudas,
Yo tengo la llave de mi puerta,
la llave que me dará la clave,
la llave que contestará a mis preguntas.

  Mis preguntas,
son tantas preguntas,
son tantas y tan crudas,
que sólo pensar en ellas,
siento el dolor en mi cabeza.

  Son tantas preguntas,
y todas tan importantes,
todas tan cruciales y vitales,
que si me las respondo,
descubriría el porqué de mi existencia.

MAL AUGURIO (Poema)

   Un mal presagio,
eso es, lo que tuve hoy,
un mal pensamiento,
una mala idea, una sospecha,
una sensación vaga,
un preaviso de embargo,
una factura impagada,
una deuda de juego,
la  pérdida de mis gafas,
el coche quemado,
todo eso pasó por mi cabeza,
y algunas cosas más.

      Un mal presagio,
de los que dejan congoja,
de los que dan taquicardia,
en definitiva, de los que acojonan.

      Me pasó como el fuego de san telmo,
entró una idea en mi cerebro
y salió en forma de mal augurio,
     Mi cuerpo, mientras tanto,
se puso tembloroso y sudoroso,
rezumaba miedo, temor, angustia,
y si fuera por él,
yo tendría que izar la bandera blanca,
y rendirme sin condiciones ante el enemigo.

    Mi cabeza es dura como el acero,
y ella jamás pensó en la rendición,
ella se revolvía y puso el motor a funcionar,
empezó a parir ideas, idea tras idea,
una procesión de ideas,
y las órdenes que mandó,
fueron totalmente distintas,
mandó toque de resistencia,
y todos dispuestos a la batalla,
todos de pie y con el sable alzado,
todos con los ojos ensangrentados,
todos a una, formando una piña,
todos esperando la orden definitiva,
y en un momento concreto, llegó,
entonces entendí el mensaje:
que le dieran por el culo a los malos augurios.
Y a otra cosa, mariposa...

Es triste comprobar

 Es triste comprobar como me gana la noche me domina, me esclaviza me dice, hoy no te preocupes que te irás pronto a la cama y dan las 2 de ...