Subo y bajo,
y bajo y subo
y el ascensor sigue subiendo,
aunque a veces desciende y yo no me entero,
baja hasta el fondo de los mares,
y reposa como un barco hundido,
y con paciencia espera a ser reflotado,
pero cuando empieza su ascensión,
sube hasta las cimas más altas,
hasta rasgar la tela del cielo,
hasta que el ascensor hace ¡crak!
hasta que uno se olvida
de que cuando se sube siempre se baja,
de cuanto más alto subes más grande será la caída,
que la cima es flor de un día
y que después de ese día, toca empezar a bajar.
y reposa como un barco hundido,
y con paciencia espera a ser reflotado,
pero cuando empieza su ascensión,
sube hasta las cimas más altas,
hasta rasgar la tela del cielo,
hasta que el ascensor hace ¡crak!
hasta que uno se olvida
de que cuando se sube siempre se baja,
de cuanto más alto subes más grande será la caída,
que la cima es flor de un día
y que después de ese día, toca empezar a bajar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario