SARNA CON GUSTO, NO PICA

En cierta forma hoy me he levantado como si ayer me hubieran dado una buena paliza, me duele desde la punta de lo que ya se sabe, hasta debajo del Occipucio. Sí y claro, partido de Padel por la mañana, partidos de Pin pong por la tarde y en consecuencia, agujetas estelares. Como se dice, sarna con gusto no pica. Pero bueno, es una forma de empezar como otra cualquiera, porque la cuestión es dar un salto cualitativo a mi cuerpo, es ponerlo a funcionar en otra dimensión, en la llamada dimensión de las agujetas.

Y como yo no soy de claros oscuros y como soy radical en todos mis planteamientos, me tengo que joder con lo que me toca. Yo me reclamaba a mi mismo un cambio postural y físico. Yo quería estar más derecho escribiendo o andando o follando, yo quería andar sin cansarme, yo quería sentir que aún tengo músculos por mi cuerpo y de paso, conseguir más ligereza. Y así fue, me planteé que tenía que hacer más ejercicio y ayer fue mi primer día.

Espero que no sea flor de un día, aunque lo dudo, ya tengo todo planificado para la semana que viene. Si al final..., voy a conseguir tener un cuerpo Danone y con tabletas de chocolate. También me apunté a un Gimnasio, cosa que odio muchísimo, pero qué remedio me queda. Yo lo que sé, es que sólo no hago ni el huevo y por eso busco el estimularme con lo que me gusta, con el Pin pong, con el Padel y con echar tres polvos seguidos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

NADIE APRENDE A VOLAR (José María Zonta).

Nadie aprende a volar hasta que inventa un cielo.