EL NO DOLOR

A estas alturas hay pocas cosas que me produzcan verdadero dolor, porque dolor me producen muchas, pero ese dolor urente y afilado, ese dolor que no se entiende el porqué y como si fuera el producto de una muela o de un oído infectado, yo creo que casi no volveré a disfrutar de él. Y hablando en plata, me refiero al dolor incomprensible, al dolor exagerado, al dolor en que te entran ganas de matar a alguien y después, rematarlo en el suelo. Yo creo que es más un deseo de uno que una realidad palpable, porque entre otras cosas me puede venir un cáncer galopante y urgar con saña en las fibras del dolor.

Nadie se libra de la mano negra del dolor, ¡nadie!. Pero bueno el otro día hablé con Dios y llegamos a un acuerdo o a un Pacto de no agresión. Si yo me porto bien en lo que me queda de vida, él se va a enrollar conmigo y le dirá a San Pedro que no le de a la tecla del dolor. Por tanto voy a estar en la zona 0 del dolor. Por eso pasa, que tengo que hablar bien de nuestro señor y darle manteca colorá o sea alabar y loar a nuestro Salvador. Y perdón por exponer el tema así, pero aclaro que yo Pacto hasta con el Diablo por la causa del no dolor.

Hoy por suerte, no estoy dolorido con o de nada, pero intuyo que tengo cerca su espada de fuego y por eso, me adelanto al dolor. Hay días que tienes una premonición que te dice: cuidado porque hoy te van a cortar en dos y rápidamente he llamado de buena mañana al Estado Islámico para que prepare el escenario de la matanza, son los mejores especialistas en éste tema, te ponen hasta la música gratis y te cortan la cabeza a lo gratis.


No hay comentarios:

Publicar un comentario

ESPERANZA E ILUSIÓN

  Y mira que me dieron la tabarra con el puto tema de mi infancia. Me la dieron, me la exigieron, me presionaron de forma que no me darían e...