Creo que no nos queda mucho
o por lo menos a mí, no me queda,
creo que estoy en mi última etapa de vida
pues escucho mis estertores húmedos
y oigo los gritos de mis roncas dolencias,
y todo se resquebraja bajo mis pies de barro,
y todo se enmudece bajo el silencio de la muerte,
es la placidez del que flota en el aire,
del que habla en insonoros susurros,
del que dice: me queda menos
y ya estoy tocando el cielo
o eso creo, que toco el cielo y no toco nada,
simplemente me apago
y poco a poco voy perdiendo mis sentidos
y es que una vez ya volé sin alas
y ya conozco a la estrella que indica el Norte,
sólo tengo que volar hacia ella
y del resto ya se encargarán los Ángeles
o pueden que sean los Demonios
y por eso creo...,
que poco a poco, me estoy muriendo.
o por lo menos a mí, no me queda,
creo que estoy en mi última etapa de vida
pues escucho mis estertores húmedos
y oigo los gritos de mis roncas dolencias,
y todo se resquebraja bajo mis pies de barro,
y todo se enmudece bajo el silencio de la muerte,
es la placidez del que flota en el aire,
del que habla en insonoros susurros,
del que dice: me queda menos
y ya estoy tocando el cielo
o eso creo, que toco el cielo y no toco nada,
simplemente me apago
y poco a poco voy perdiendo mis sentidos
y es que una vez ya volé sin alas
y ya conozco a la estrella que indica el Norte,
sólo tengo que volar hacia ella
y del resto ya se encargarán los Ángeles
o pueden que sean los Demonios
y por eso creo...,
que poco a poco, me estoy muriendo.
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