EL DIRECTO Y EL INDIRECTO

Mantener la altura de las expectativas es demasiado jodido, porque uno puede tener un día, dos días buenos, pero ya el tercero se hace difícil. Bueno es el riesgo del directo, pues aquí no son posibles los disimulos. Pero por el otro lado, es lo bonito, es bonito el asumir ese riesgo en el día a día. Así te sumerges todos los días en el mundo de las emociones más vivas, te desnudas íntegramente y te das un paseo por la vida. Porque en eso consiste la cosa, en observar y ver las emociones que tiene la vida y claro está, hay días de buena cosecha y hay otros, en que das pena. Pero así somos los humanos, un día somos la hostia bendita y al día siguiente, somos un puto desastre.

Hoy no sé como calificarme, porque también pasa que hay días en que empiezas muy mal y de repente se te cruza un pensamiento y sin más, te haces el amo de la situación. A veces durante el desayuno rebusco noticias y la mayoría de las veces no encuentro nada y porque la mayoría resultan  ser tan tremendamente oficialistas que sólo siven para limpiarte el culo con ellas. Para las noticias, para los aconteceres cotidianos, hay que tener una especie de radar o de pegamento invisible, que hacen que esas noticias de todos los días, se les pueda sacar la punta. Claro, que sería más fácil hacerlo una vez por semana y durante 7 días darle de vueltas al mismo tema.

Pero el problema que tengo yo, es que todos los días me apetece escribir y es más, sino escribo no me siento vivo. Y si pasa una mosca por delante de mis narices y llama mi atención, pues la mosca será la protagonista y así de simple es la cosa. No sé, quizá con el tiempo afine más escritos y porque veo que esa es la evolución más natural, por lo menos es lo que veo que hacen los que se dedican a éstas lides de la escritura. Piensan un tema, se lo preparan a conciencia y buscando en las profundidades de la bibliografía y en una tarde, se preparan el tema como toca. Quizá ya es hora de ir combinando las dos posibilidades, no son incompatibles y se pueden hacer al mismo tiempo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

¿SOMOS NÚMEROS?

                                                Y que pasa si un día te despiertas y te das cuenta que todas tus fortalezas se han convertid...