UN ADONIS

Me huelo que ese dolorimiento generalizado que siento por mi cuerpo, no es una linda caricia de nadie, es más bien, el advenimiento de un puto Virus asesino. Y lo sé, no porque haya visto al puto Virus correteando por mi carnes, sino porque el cabrón lleva días rulando por mi casa y yo no iba a ser el guapo de salvarme de la quema y porque guapo, guapo no lo soy, soy sólamente pasable, vamos, que si alguien quiere echarme un polvo, yo creo, que no le daría grima o eso pienso yo. Salvo de pequeñito donde era rubito y de grandes ojos verdes y por tanto, era un niño guaperas, desde esas, primero, el pelo se me oscureció, segundo y más adelante, se empezó a caer en grandes matijos y ahora por tanto, soy un calvete con unos pequeños ojos verdes, pues con la edad hasta el tamaño de los ojos decrece.

Yo en algunas épocas de mi vida fuí como Sancho Panza acompañando a su gran amigo el Quijote, pues tuve una serie de amigos y que por cierto, allí se quedaron y en el mismo sitio donde los dejé, que eran altos y guapotes, vamos que no eran unos Adonis de la vida, pero que cerca andaban. Yo tampoco estaba tan mal, pero a su lado era una mierda y es que un tío de mediana belleza al lado de un tío guapo, resulta como más feo. Pero bueno, tampoco puedo quejarme y porque a mis amigos guapos les subía fácilmente el pavo a la cabeza y entonces iban eliminando tías y más tías, y claro, yo estaba allí, a su lado y entonces, aprovechaba el momento y ofrecía mis servicios a las despechadas y alguna caía en mis redes y se doblegaba antes mis medianos encantos.

No siempre en la vida se puede ir de campeón, porque también es verdad que sobre los 20 a 25 años las traía todas locas. Pero a partir de los 25 años empezó la bajada y al mismo ritmo que se me caía el pelo y en esos momentos tan malos pensé: ¿para qué están los amigos?, pues para hacerte favores y ese fue mi lema hasta que llegué a mi etapa de maduro, que sería sobre los 30 y así, me tuve que apoyar en mis amigos más guapos y la verdad, es que no sé si ligué más así, que cuando yo era un Adonis de medio pelo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

ESCALERAS QUE LLEGUEN AL CIELO

Cambio mis viejas historias por tus hermosos cuentos o mis viejos cuentos por tus pequeñas historias, no importa el orden, ni la suma... ni ...