¿Y QUIÉN DIJO QUE ÉSTA VIDA NO TENÍA RIESGOS?

¿Qué coño hay dentro de mi, para tener ésta necesidad de decir y expresar las cosas?. Pues dejaros de coñas, que me lo pregunto muchas veces. Porque a lo mejor era más provechoso decírselas a alguien que tuviera un cuerpo, un alma y un precioso cabello y además, después de contárselas, a lo mejor nos iríamos juntos a la cama. ¿y donde está el equilibrio?, ¿y hasta que punto tengo que dedicarme a escribir a todas horas y hasta que punto tengo que esforzarme por estar con alguien?. Bueno, desde luego llevo tres años dándole a la escritura y de esa señora que yo hablo, no sé ni su nombre y menos sé, sus apellidos. Yo creo que se esconde, que sólo mirarme se escapa, que si abro la boca huye despavorida, que si me lee piensa que estoy loco, en fin, que en éste aspecto por mi parte no hubo ningún intento.

Sí y con perdón, hubo una persona, una gran persona que hace más de tres años llamó mi atención y yo la de ella. Pero, pero, pero... pero no era el momento o eso pienso yo y porque estaba recién divorciado y el peso de un divorcio y sobre todo, si tú has querido a esa persona con toda tú alma, no se borra tan fácilmente, ese arrastre dura muchos años. Y además yo salí escaldado, bueno como todos, todos salimos escaldados después años de conviviencia y lo último que yo quería, era liarme con otra persona, pues de aquellas ya sólo quería vivir el momento. Hablar de futuro me producía sarpullidos, pensar en estabilidad me sacaba de quicio y no era capaz de ver más allá de un día o de la mañana a la noche.

Además pasaba que yo tenía una asignatura pendiente, la cual era que mi vida hasta ese momento había transcurrido de relación en relación y por una vez en mi vida, yo me sentí libre estando sólo, me sentía fuerte y animoso y con ganas de comerme el mundo y lo que fuera y claro, esas oportunidades no se pueden dejar escapar así como así. Por tanto, mi decisión fue muy clara, quería seguir por libre y sin cadenas que me ataran y como véis ahora, sigo por el mismo camino, sigo buscando entre los entresijos de mi YO y sé el riesgo que tiene, sé que cuando quiera volver a tener una relación, a lo mejor antes me voy a tener que cambiar los pañales y ponerme la dentadura postiza. ¿Y quién dijo que ésta vida no tenía riesgos?.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

TAN RÁPIDO VOY...

Tan rápido voy... y voy tan rápido, que siempre me quedo atrás de lo que deseo y entonces intento hacerlo de nuevo pero ahora uso el poder d...