A pesar de tantos entuertos y tantos obstáculos, la vida sigue para delante. Y es que el día de hoy, no es más que un día más y que sí, que se han dado pasos sociales y llenos de esperanzas, pero también hay que decir, que queda todo por hacer. Que ahora toca demostrar lo pregonado y el hacerlo sin fisuras y sin pasos atrás y lo dicho, hecho y lo hecho será un paso más hacia no sé donde. Hoy es Lunes y los Lunes ya se sabe como son, son somnolientos, son resacosos y a veces, son espantosos, pero también hay Lunes grandes y bellos y e iba a decir, como dos tetas, pero creo que las tetas tienen otro tipo de belleza y esta es indefinible, porque a veces la teta más esmirriada del mundo llama más tu atención, que unas grandes tetas recauchutadas, pues a veces éstas te producen un profundo escozor visual.
Y para gustos están los colores del arco iris. A mi siempre me encantó el Verde, pero también me doy cuenta que el Azul es mi debilidad y por tanto, ando entre esas dos aguas. Agua Verde y Azul y puede que a una escala diferente también me guste el Rojo, el rojo sangre o el rojo de las vísceras y el rojo fuego. En definitiva me gustan los colores fuertes y llamativos, los colores contundentes y bien definidos y por eso no me gusta el color naranja, ni el amarillo pálido, ni el marrón descafeinado, ni el rosa desteñido, ni el verde lavado. Claro que después siempre queda el Blanco y el Negro, los dos colores antagónicos o las referencias de todos los colores.
Y el Negro me gusta más, pero también entiendo que el Negro no sería casi nada sin el Blanco y por eso del contraste. Y como se dice: la vida en blanco y negro o sea, explicada crudamente y sin las gamas de los otros colores, la puta vida dura, la que no entiende de cuentos ni de florituras. A mi me gusta la vida en Blanco y Negro, pues me gusta la vida extrema o la que se realiza fuera de las normas sociales impuestas, la que se desarrolla en el interior de las personas, la vida que tiene alma o karma, la que recorre las venas y se enfrenta a las dudas, la que busca lo que hay detrás de las personas y la que dicen, que es invisible.
Y para gustos están los colores del arco iris. A mi siempre me encantó el Verde, pero también me doy cuenta que el Azul es mi debilidad y por tanto, ando entre esas dos aguas. Agua Verde y Azul y puede que a una escala diferente también me guste el Rojo, el rojo sangre o el rojo de las vísceras y el rojo fuego. En definitiva me gustan los colores fuertes y llamativos, los colores contundentes y bien definidos y por eso no me gusta el color naranja, ni el amarillo pálido, ni el marrón descafeinado, ni el rosa desteñido, ni el verde lavado. Claro que después siempre queda el Blanco y el Negro, los dos colores antagónicos o las referencias de todos los colores.
Y el Negro me gusta más, pero también entiendo que el Negro no sería casi nada sin el Blanco y por eso del contraste. Y como se dice: la vida en blanco y negro o sea, explicada crudamente y sin las gamas de los otros colores, la puta vida dura, la que no entiende de cuentos ni de florituras. A mi me gusta la vida en Blanco y Negro, pues me gusta la vida extrema o la que se realiza fuera de las normas sociales impuestas, la que se desarrolla en el interior de las personas, la vida que tiene alma o karma, la que recorre las venas y se enfrenta a las dudas, la que busca lo que hay detrás de las personas y la que dicen, que es invisible.
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