ENAMORAMIENTOS

Se nota que no estoy enamorado de nadie, se nota por la crudeza con la que hablo. Pero sí lo estuve y lo estuve varias veces en mi vida y en algunas sigo entendiendo porque me enamoré y en otras, pues no tanto. Hombre tampoco de número pasa de ser los dedos de una mano, que enamorarse no es el maná caído del cielo. Y bueno y ¿qué conclusiones saco?. Pues nada que no sepamos, que enamorarse es un estado transitorio y que nunca sabrás como se produce. Sí, porque un día te pasó esto y al otro día lo otro, pero no sabes nada del porqué te enganchaste.

Intentas sumar motivos, intentas pensar que esa persona te gustaba mucho, intentas decirte que por alguna razón lo necesitabas o que estabas en ese justo momento de quedarme colgado, pero realmente no sabes el porqué. Porque si fuera por sumar cualidades en la otra persona, estoy seguro que hay otras personas cercanas que tienen más y no por eso te enamoras de ellas. Y es que además en el enamoramiento entran todas las imperfecciones del mundo y eso va dentro del paquete o del kit. Uno no hace una suma de cualidades y así quién sume más, tienes más posibilidades.

Y es que el enamorarse deforma las cosas y a lo mejor para el resto, esa persona tiene algunos aspectos negativos y que tú por el arte del enamoramiento, los transformas en aspectos positivo. Es como querer entender la magia y bajo la magia, las cosas no se explican, simplemente las cosas ocurren. Y magia es enamorarse y enamorarse es magia y por tanto, todos los cálculos se van directamente al carajo. Todo en éste vida tiene su momento especial y definir ese momento es cuando menos que imposible. Yo sólo me puedo acordar de esas personas, pero no sé el porqué, ni el como pude llegar a colgarme de ellas.

LO QUE YACE MUERTO

Que igual que te dicen, que te quieren, igual te podían decir, tío vete al carajo y con la misma facilidad y con la misma franqueza. Pero no, el que te quieren se dice rápido y sin matices, en cambio si te mandan a la mierda, siempre se dice con matices y componendas. Ya no te quiero, pero te quise mucho. Ya no te quiero pero hubo momentos muy especiales y en donde yo hubiera dado por tí o por nosotros, la misma vida. Ya no te quiero, pero nunca me olvidaré de ti y como si para ti, eso fuera un consuelo. Ya no te quiero y  tardaré meses o años en querer saber de otra relación y al día siguiente, la ves morreando con otro.

Son cosas que siempre se dicen y por ese intento de ser compasivo hacia la otra persona. Pues yo no quiero compasión de nadie y si me mandan directamente a tomar por culo, pues me iré y ya veremos como salgo de ésta, pero yo quiero borrón y cuenta nueva. Ya sé que soy muy bruto, pero a veces yo sufrí en mis propias carnes esos medio aplazamientos. Esos te sigo queriendo, pero menos, esos te quise tanto que no podré olvidarme, esos no sufras tanto, esos consuelos que sólo prolongan tu agonía.

Yo prefiero una buena bofetada que una caricia compasiva, yo prefiero que corra la sangre a que sea contenida y si me desangro, para eso están las transfusiones de sangre y si me duele mucho, pues para eso hay unos potentes analgésicos en el mercado y ya está. Prolongar la agonía es para el que le gusta sentirse masoquista o para el que piense que en el engaño está la solución a sus problemas. Lo mío es la carne cruda y los sentimientos a flor de piel y lo demás son falsos duelos sobre lo que yace muerto.

TERTULIAS

Que alguien me dijo un día, que me veía en medio de tertulias. Supongo que con un cigarrillo encendido y planteando temas y discusiones. La verdad es que me gusta la polémica y el que se le de vueltas a las cosas, pero a éstas alturas de la película yo ya no me veo en esas y lo digo, porque ahora me come la impaciencia y me cuesta escuchar a la gente. Y más rodeado de otros engolados como yo y todos hablando para su puto ombligo y todos pensando que tienen la razón. Yo sé que no, que ya no lo soporto, porque llegado un momento de la puta tertulia, me levanto y empiezo a dar ostias por doquier y al carajo la tertulia.

En tiempos sí, en tiempos me gustaban las tertulias y el escuchar otras opiniones, pero la vejez parece que me endureció el oído y además, las otras opiniones me importan un pijo. Bueno sí me importan, pero lo que quiero decir es que no necesito tener otras opiniones, para decir las mías. O sea no es un condicionante necesario e imprescindible. Yo digo las mías y si alguien no está de acuerdo conmigo que lo diga y sino lo dice, pues nada, que él se lo pierde y santas pascuas.

A mi lo que me apremia es el tiempo y el que no puedo esperar. Ahora funciono en plan automático y si produzco rechazo o simpatía, que se me diga de inmediato. No puedo dar plazos, no puedo esperar a que me contestes al día siguiente y mi límite está, en un plazo de una hora. Te doy una hora y no más, te doy una hora para que me digas que sí o que no y no me vale los sí pero no o los no pero sí, ni dame un poco más de tiempo que estoy cerca. No señor, el tiempo apremia y ya no tengo toda la vida por delante y los segundos son tesoros, los minutos son diamantes en bruto y las horas son negros azabaches. Y los días, meses y años, son como parcelas de mis pensamientos, son divisiones ficticias, pues sólo me sirven para acordarme en que en día, mes y año estamos viviendo. 

¿LA LÓGICA?

En lo que me reafirmo y hasta el fondo, es que cuando digo que el comportamiento humano resulta inexplicable, siempre se acude al saco sin fondo de la locura y no sé si será para sentirnos más tranquilos o para consolarse con algo. Porque de nuevo se buscan explicaciones a lo que no tiene explicación y ahora tenemos otro ejemplo delante y el copiloto que estrelló el avión en los Alpes y lleno de personas, pues lo hizo consciente, pero desde luego no en sus plenas facultades. O sea se tiene que demostrar  por cojones que estaba grillado. ¿Y si no lo estaba?.
Finisterre

Y si resulta que el tío era tan normal como cualquiera, que sí que pasó por una fases depresivas y ¿quién no pasó por ellas?. Pero para que que todo encuadre se le añade el aliciente que su novia lo dejó y se supone que eso lo hundió del todo. ¿Y si fue al revés? y el hecho de que lo dejara su novia, lo puso loco..., loco no, supercontento. No sé, los humanos necesitamos buscar explicaciones a todo y cuando en realidad no las hay. Un tío que asesina, se le buscan antecedentes, razones y hechos, se escarva en su pasado, se busca si en su infancia si fue feliz o infeliz, si fue querido o malquerido.

Y yo no creo que lo hagamos por comprender al tío problema, creo que más bien buscamos esa razones para que nosotros  nos sentimos más tranquilos. De alguna manera necesitamos servirnos de la lógica y de la razón aunque acudamos a la sin razón. Porque quién explica lo que se produce en un tío deprimido para que de ese gran salto que significa el asesinar. Nadie y porque hay millones de personas que están en las manos de la depresión y no por eso, van matando gente y porque hay otros tantos  millones, a los que le han dejado los novios y novias y no por ello han matado a nadie.

 Todos sabemos que hay algo inexplicable dentro de ese comportamiento. Que hay algo que cubrimos con una capa muy fina y que se llama raciocinio.El no saber, el admitir que no todo tiene una explicación lógica, es como una rendición, es como doblegarse al sin sentido. Pues lo siento, porque por desgracia hay tanto que no es lógico, hay tanto de inexplicable como de explicable, hay tanto que nos moriremos sin saber, que lo más lógico o ilógico, sería admitir que somos unos seres limitados y que por lo tanto, que la lógica no es nuestra religión.

CAMBIO DE CICLO

Últimamente me pregunto ¿si no es hora de empezar  a cerrar el chiringuito?. Si ya cumplí mi meta, que no era otra que escribir todo lo que tenía por mis adentros y hacer la cosa más pausada. O sea cambiar el ritmo o la forma que tengo de expresar las cosas. Lo que pasa es que no tengo claro como lo quiero hacer y cual será mi nuevo objetivo. Pero lo que yo no quiero hacer es quedar en un estado de moribundo, es decir seguir escribiendo en estado agónico. O escribo con ganas y fuerza o me dejo comer por los buitres.

Pues las tintas medias a mi no me van. Menos mal que dentro de una semana tengo unos días de vacaciones y pienso que ese es el momento idóneo para tomar una decisión. ¿Qué hacer?, la misma pregunta de siempre pero con más sustancia. Porque yo sé perfectamente que la vida funciona a ciclos y los ciclos y mientras no se demuestre lo contrario, se acaban y ya no vuelven. El cuerpo y la mente me piden un cambio y el alma, ya no digamos.

Es hora de renovar mi piel de serpiente y de afilar mis putos colmillos. Es hora de empezar a decir adiós y aunque sea un adiós relativo. Porque yo si sé que seguiré escribiendo, pues ese veneno lo llevo en mis adentros. Y tengo que dar con la fórmula y tengo que dar con la tecla que me dispare hacia esa nueva etapa. Y no es fácil despedirse de tanto disfrute, pues cada palabra escrita en mi Blog es un trozo de mi vida: es un pensamiento, es una ironía, es un sentimiento, es un recuerdo de aquellos tiempos, es un deseo escondido, es un sueño o una pesadilla y es lo que yo siento y pienso. Pero yo sé reconocer la llamada de la Selva y creo que Tarzán me está llamando para irnos juntos con la mona Chita.

UN LINDO POLVETE

No sé como no soy capaz de entender que los excesos de unto no son lo mío. Que lo mío no es hacer cantos a la primavera, que lo mío es desgranar lo bueno y lo feo de la Primavera, desgranarla en esos pequeños detalles que tiene el día a día. Pero no, de vez en cuando se me va la pinza y me dedico a hacer poesía de la fácil y que vengan las rimas y se acoplen las estrofas. Y yo de eso, no sé, sé menos de lo que un ciego puede ver. Lo mío es el humor ácido y corrosivo, lo mío es la acidez del estómago, son las malas digestiones, son las pesadillas.

Yo no sirvo para describir las cosas bonitas, porque lo bonito me produce ardentía, porque lo bonito enseguida me empalaga. Si yo veo algo bonito, lo digo, pero a continuación mi cuerpo me pide que matice o que haga una reseña irónica sobre tanta belleza. No sé, no soporto la intensa dulzura de lo bonito o de lo entrañable y no puedo decir te quiero y para siempre, porque sé que es mentira. Te querré mientras tanto, te querré con locura mientras dure, te querré hasta nuestra despedida, pues yo no prometo nada de lo que no creo.

Claro que todo esto, lo mantengo si no hay en juego un polvete, porque entonces soy capaz de jurar que te quiero hasta la muerte o que te querré siempre y hasta que la muerte nos separe. A veces en los objetivos tácticos, hay que poner algo de engaño, hay que engatusar al contrario, hay que darle dulce melocotón en almíbar. Y por un lindo polvete, merece la pena, total es sólo una mentira piadosa y que además no es del todo mentira. Por un lindo polvete se hacen cosas que sólo los que estamos muy necesitados podemos entender.

ADAPTARSE A LOS NUEVOS TIEMPOS

Pues pensándolo mejor, yo aún no me siento adaptado a lo que viene. Quizá sea porque no me creo del todo que a partir de ahora el sol y la vida van ser los protagonistas. Poquito a poco y con buena letra y es que primero tengo que comprobar que la tendencia es esa o no la otra. Porque en la vida ya me he llevado muchos desengaños y ya se sabe que lo difícil no es celebrar las cosas, lo difícil es el desengaño. Es como cuando te vas de vacaciones, vas alucinado y esperando lo mejor, después nunca es tanto como esperabas, está bien pero querías más y al final, te entra una especie de frustración porque apenas cumpliste con lo soñado.

Bueno, lo único que indica todo eso, es que siempre te queda el derecho a soñar y que los humanos somos seres que nos alimentamos en gran parte de nuestras ensoñaciones. Y eso que llevamos palos y palos y eso que debíamos tener callos de tanto llevar palos, pero no señor, llega la Primavera y volvemos a desplegar nuestras plumas y como anteriormente nunca hubiera pasado nada. Dicen que la Primavera se lleva en la sangre y yo me lo creo, porque supera todas nuestras expectativas.

Igual que los brotes crecen, hay algo por dentro de nosotros que también crece y no para. Algo que necesita expandirse, algo que se reproduce por si mismo, algo que te pide que salgas a la calle y que disfrutes de la vida. Y eso que yo no soy positivista o sea que yo no soy de los que todo lo que ocurre tenga que ser positivo, pero en parte esa sensación me obliga  a ver en positivo las cosas. Bueno, más vale dejarse llevar un poco por ella, pues ya habrá tiempo de tropezar con los obstáculos venideros.

PRIMAVERA

Menorca
Que hoy no tengo de que quejarme, que está un día espléndido y si hay que poner el sello de día primaveral, es hoy. Y hoy es Domingo 29 de Marzo y además hay que celebrar que ganamos una hora más de luz solar. Ahora si que ya no quedan disculpas de mal tiempo, de días cortos, de vientos, de días grises, ahora el sol luce con todo su esplendor y yo tengo que adaptarme a él, por tanto tengo que lucir todos mis encantos. Y mis encantos son el sentirme bien y el saber transmitir esa idea del que me encuentro bien.

Porque es fácil de pensar y de sentir, el que uno se encuentra bien, pero es difícil de transmitir y porque no vas a estar repitiendo todo el día el que te encuentras bien. Tienes que demostrarlo con los hechos o con los escritos, tienes que reflejar que por dentro te sientes contento, tienes que demostrar que la vida sí merece la pena. La primavera es la estación ideal para ponerse ñoño y cursi, para hablar como florecen los árboles, como crece la hierba y como la Naturaleza se viste de seda.

El otoño es una estación más bien intimista, en el Invierno aún te acurrucas más junto a la estufa y en la Primavera te entran ganas de comerte las flores y a algunas tías. Voracidad, te entra la voracidad lasciva, te entran ganas de ir al monte y montar una guerrilla. Podía decir que que éste sol cálido me empieza a calentar la cabeza y que las ideas se cubren de intenso colorido y que del blanco y negro estamos pasando a una nueva explosión de la vida.

EL AGUA PASADA

  Yo, en ésta vida que me ha tocado vivir, he realizado algunos agravios y algunos desplantes, que pensándolo ahora no es que me arrepienta ...