EL EMBARCADERO (Poema)

Y la verdad es que sigue en pie aquél embarcadero,

aquél precioso y viejo embarcadero,

 dos barcos cabían

y el tercero se tenía que poner en paralelo

y siguen las mismas gaviotas o eso me parece,

y el musgo del muelle y las lapas pegadas,

y las cuerdas tensas y a veces muertas,

y son las mismas cadencias sonoras,

son los mismos graznidos

y el mismo ruido de las olas

y aún me parece escuchar tú voz,

tu voz melosa y sedienta de besos,

y entre murmullos de te quiero

y entre promesas que nunca fueron ciertas,

bajamos los últimos escalones,

 era marea baja y el mundo estaba muy bajo,

y después sólo recuerdo...

que me quedé en el muelle

y hasta que una lágrima se deslizó por mi mejilla.

HAY OTROS QUE...

Yo no sé si todos lo perciben así, así como yo lo percibí por primera vez hace unos años y desde esa época, no hago más que confirmarlo. Y...