QUERIDA TRISTEZA (Poema)

Mi querida tristeza:


 Ante mi pasaste mi querida y añorada princesa,

 me saludaste y yo te correspondí.

después, todo se deslizó suavemente, 

...una sonrisa, un intercambio de miradas...

.......unas caricias, unos tiernos besos...

y de repente, estaba envuelto por la seda de tus dedos,

de repente, estaba más triste que tú...

fue como una dosis paralizante o una dosis letal,

pues yo sentí como moría y como después, resucitaba,

como sino podría escribir éstas palabras,

como sino podría decir:

que ahora princesa, estoy más triste que tú.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

NADIE APRENDE A VOLAR (José María Zonta).

Nadie aprende a volar hasta que inventa un cielo.