Hoy llueve, hoy por fin llueve y eso debía ponerme la hostia de contento y lo estoy pero no del todo, porque estoy agotado, he salido de guardia y porque no he pegado ojo durante toda la noche. Bueno, he dormido algo de mañana, pero ya no es igual, he dormido 3 horas y de esa manera de dormir tan rara, extraña e incómoda que se tiene cuando duermes durante las horas del día: despiertas no sé cuantas veces, la luz te penetra como una espada plateada y puntiaguda por el Nervio Óptico y que llega hasta el mismo Quiasma Óptico y ...bueno yo que sé y en definitiva, el que me crea que sepa que he dormido muy poco y fatal y el que no me crea, que sea consecuente con su desconfianza y que deje de creerme para siempre y Amén. O sea, que por un lado estoy supercontento y todo feliz de la vida, llueve y eso me pone cachondo...y por el otro lado, estoy diezmado y maltratado por el cansancio y eso me pone en estado medio catatónico tirando a tonto. Y mañana tengo otra guardia y eso es quizás lo que más me duele y me atormenta, porque la guardia de mañana la tengo delante y como un puto velo que nubla mi vista y entonces, me empaña toda la alegría que tengo.
En mis planes no estaba así escrito, en mis planes el día de hoy iba a ser un día cojonudo y como no contaba con hacer la guardia de mañana, porque la acepté para hacer a última hora de ayer (es más pasta para mi buchaca y porque hay que tener todo en cuenta y porque el factor pasta es mucho más importante de que decimos y expresamos)....pues nada, que por culpa de la decisión que tomé a última hora de ayer, me he jodido el día de hoy y lo he convertido en un día simple y anodino. No todos los días pueden ser brillantes y espléndidos y tiene que haber variedad y además y volviendo al tema pasta, me hacen falta unos extras extraordinarios y no sé y quizá con el fin de que en un futuro más o menos cercano, me pueda hacer un viaje que me renueve por dentro y me aligere por fuera. Lo que decimos siempre: hay que ver otras cosas en la vida, hay que renovar los paisajes, hay que subir a otras montañas, mejor dicho, a unas montañas (porque aquí en la Isla no hay montañas), hay bajar a otros valles, hay que descender por los bravos ríos y mejor a moco tendido...y bueno, hay que hacer otras cosas que aquí no se hacen o no sé pueden hacer.
Hoy, desde luego va a ser día de estar en casa y no inaguro mi estufa de leña porque aún hace demasiado calor para andar con éstas calenturas...pero bueno, mentalmente la estoy preparando y la miro y la vuelvo a mirar y le advierto que le quedan dos días para ser encendida y que voy a ir a por ella y sin compasión ninguna. Ya le quité las cosas y objetos que tenía encima, le tengo apilada a su vera la leña, a la vista tengo las pastillas de encendido y además, tengo localizado uno no, varios mecheros y por si me falla el uno, que me funcione el otro y bueno ¿qué más os puedo decir?...¡qué me muero de impaciencia!....
En mis planes no estaba así escrito, en mis planes el día de hoy iba a ser un día cojonudo y como no contaba con hacer la guardia de mañana, porque la acepté para hacer a última hora de ayer (es más pasta para mi buchaca y porque hay que tener todo en cuenta y porque el factor pasta es mucho más importante de que decimos y expresamos)....pues nada, que por culpa de la decisión que tomé a última hora de ayer, me he jodido el día de hoy y lo he convertido en un día simple y anodino. No todos los días pueden ser brillantes y espléndidos y tiene que haber variedad y además y volviendo al tema pasta, me hacen falta unos extras extraordinarios y no sé y quizá con el fin de que en un futuro más o menos cercano, me pueda hacer un viaje que me renueve por dentro y me aligere por fuera. Lo que decimos siempre: hay que ver otras cosas en la vida, hay que renovar los paisajes, hay que subir a otras montañas, mejor dicho, a unas montañas (porque aquí en la Isla no hay montañas), hay bajar a otros valles, hay que descender por los bravos ríos y mejor a moco tendido...y bueno, hay que hacer otras cosas que aquí no se hacen o no sé pueden hacer.
Hoy, desde luego va a ser día de estar en casa y no inaguro mi estufa de leña porque aún hace demasiado calor para andar con éstas calenturas...pero bueno, mentalmente la estoy preparando y la miro y la vuelvo a mirar y le advierto que le quedan dos días para ser encendida y que voy a ir a por ella y sin compasión ninguna. Ya le quité las cosas y objetos que tenía encima, le tengo apilada a su vera la leña, a la vista tengo las pastillas de encendido y además, tengo localizado uno no, varios mecheros y por si me falla el uno, que me funcione el otro y bueno ¿qué más os puedo decir?...¡qué me muero de impaciencia!....
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