Me alegro y no sabéis como de que ahora en mi vida esté triunfando el silencio, el vil y asesino silencio y ¿qué le voy hacer? si yo soy amante del silencio y adoro la lenta cadencia de sus horas silenciosas. Porque en el silencio todo pasa más despacio y por esa misma lentitud del paso del tiempo es más probable que el silencio resulte molesto e incómodo...pero no para mi, yo nací en silencio y moriré en silencio y por el medio, me gusta estar mucho de mi tiempo en el más absoluto de los silencios y así mantenerme mejor y más concentrado en mi actitud observadora, porque también me encanta observar y así me puedo fijar mejor en los pequeños y mínimos detalles que se dan en la vida diaria, en ese imperceptible gesto, en ese cierre de ojos o en esa mirada al vacío, porque en el silencio ganan los gestos, las miradas, los automatismos y repeticiones, en el silencio no hace falta que hables o que digas o que balbucees y bueno, el silencio puede ser muy espeso,
pero en esto hay que entender una cosa, el que sea más espeso o más ligero, depende de ti y porque si la otra persona quiere mantener y por lo que sea, un silencio tenso, pues tú lo puedes romper y a otra cosa Mariposa...que mira que en la vida ¡no hay otras cosas que hacer!.
Yo siempre he tenido debilidad por los Balnearios y sus espléndidos jardines que en teoría están hechos para disfrutar del silencio y de la maravillosa belleza del las flores, plantas y árboles y por supuesto, del ligero y suave murmullo del agua, pues el agua en un Balneario está claro que es el protagonista. Pero también tengo debilidad por los Monasterios y sean de la religión que sean, pues los Monasterios suelen estar el lugares apartados, escondidos y siempre dominadores de la vista que tienen a su alrededor y además están hechos para vivir en el más de los profundos silencios humanos. Pero también ¿qué os podría contar del silencio de los Cementerios?...si ese es una de los silencios más entrañables y acogedores que hay...¿Y que os podría contar de los silencios de las Alamedas...y los silencios en las noches oscuras de Otoño e Invierno?.
pero en esto hay que entender una cosa, el que sea más espeso o más ligero, depende de ti y porque si la otra persona quiere mantener y por lo que sea, un silencio tenso, pues tú lo puedes romper y a otra cosa Mariposa...que mira que en la vida ¡no hay otras cosas que hacer!.
Yo siempre he tenido debilidad por los Balnearios y sus espléndidos jardines que en teoría están hechos para disfrutar del silencio y de la maravillosa belleza del las flores, plantas y árboles y por supuesto, del ligero y suave murmullo del agua, pues el agua en un Balneario está claro que es el protagonista. Pero también tengo debilidad por los Monasterios y sean de la religión que sean, pues los Monasterios suelen estar el lugares apartados, escondidos y siempre dominadores de la vista que tienen a su alrededor y además están hechos para vivir en el más de los profundos silencios humanos. Pero también ¿qué os podría contar del silencio de los Cementerios?...si ese es una de los silencios más entrañables y acogedores que hay...¿Y que os podría contar de los silencios de las Alamedas...y los silencios en las noches oscuras de Otoño e Invierno?.
No hay comentarios:
Publicar un comentario