Yo he muerto varias veces
y jamás he resucitado como esclavo,
al revés...puede ser
al contrario y a contracorriente...muchas veces
pero en todas
he resucitado con más ganas de ser, de estar y de respirar.
No sé,
es como si me gustara empezar de nuevo cada día,
pero lo mío como lo tuyo no es fácil ni sencillo
y requiere agallas, ansias y pálpitos extremos,
y creo que lo mío... como lo tuyo
cambia al ritmo de la marea
un día eres la cresta espumosa de la ola
y otro día eres la arena mancillada
que se arrastra por el suelo.

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