O eso es lo que quiero
quiero escapar y desaparecer,
esconderme bajo un remanso de paz infinita,
jugar al escondite con la soledad
o jugar a la gallina ciega con la realidad,
y ocultarme en el pliegue de tu ombligo,
acurrucarme como si fuera un feto,
y no escuchar nada,
sólo oír los remolinos de tus tripas,
y los movimientos suaves de tus caderas.

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