Nos aceleramos tanto
y con tan ciego entusiasmo
que llegó un momento
en donde nos cruzamos
en direcciones contrarias:
yo miraba todo lo muerto
mientras tú...
mirabas lo que había permanecido vivo.
Y así resultó imposible
nuestro entendimiento.
"Hay dos tipos de luz: la luz que te ilumina y la luz que vas dejando tras de tí".
No hay comentarios:
Publicar un comentario