CURIOSO

 


Me declaro culpable

de haber vivido tanto tiempo

y todo tan intenso

y tan de esa manera

donde todo brota

y después, 

todo se incendia.


Me declaro culpable

de ser insumiso

de no querer gloria en la victoria

y de preferir un abrazo amigo

a matar de una bala a mi peor enemigo.


Me declaro culpable

de ser así:

explosivo, pasional,

ardiente, apasionado,

nunca devoto de nada,

desconfiado porque así me han enseñado,

amigo de mi soledad 

y curioso por mi curiosidad innata.


Nací...curioso

y moriré...curioso

y en el más allá

 intentaré descifrar 

porque los gusanos se comen mi carne.

ES VERDAD...



Es verdad que en el día a día

y con el paso de las horas y de los años,

me estoy volviendo más oscuro y más huraño.


Ya no confío igual que antes,

ya no doy besos con el mismo ímpetu,

ya no me río tal y como suena un río...


Ahora todo transcurre por cauces más tranquilos

y sosegados,

el río se hace poza

y casi todo da vueltas alrededor del mismo recuerdo.


Ahora las cosas se clavan

en la capa más profunda de la memoria

y cuando salen a flote

es porque he tocado fondo

y porque he descubierto un agujero negro

por donde puedo sacar algunas cosas de mi memoria.


PAUL AUSTER

 


IRENE X

 


CUMPLEAÑOS (Ángel González)

 


Yo lo noto:

como me voy volviendo

menos cierto, confuso

disolviéndome en el aire

cotidiano, burdo

jirón de mí, deshilachado

y roto por los puños.


Yo comprendo:

he vivido un año más

y eso es muy duro.

¡Mover el corazón todos los días

casi cien veces por minuto!


Para vivir un año es necesario

morirse muchas veces mucho.


"GALICIA SITIO DISTINTO"


 


Como dice la canción
"Galicia sitio distinto"
y así, suena que te cagas.
Pero nada más.
Galicia tiene de distinto en que es territorio verde y lluvioso,
en realidad es territorio comanche
separado del resto por el telón de grelos
¿pero cuantos sitios hay verdes y lluviosos?,
bueno después vienen los tópicos de siempre
que se come muy bien
que allí se cría el mejor marisco,
que la ternera gallega es única,
que el lacón con grelos es para chuparte los dedos,
que sí, que se come del carajo
y que una semana en mi tierra
engordas los tres kilos, seguro.

Pero también hay que poner en el otro lado de la balanza
todos los días de lluvia continua, persistente y crónica.
que esa intensidad lluviosa
marca y deja señal en el fondo de tu alma
y todo es verde pero lo es a base de agua,
a base de toneladas de agua que caen a chaparrones.

Si se come tanto
es porque allí el grajo siempre vuela bajo
y por eso hace un frío del carajo
y en mi tierra hace mucho frío
y las humedades son tan profundas
que las casas se empiezan a construir por los tejados,
el verde gallego es musgo que ha crecido en demasía
tratando de buscarse la vida al poco sol que por allí pasa.

Sus playas
ah!! sus playas,
para mí son las más preciosas que hay en la tierra,
playas atlánticas, hermosas, salvajes,
inmensas, de arena blanca recién salida de fábrica,
olor a yodo y algas frescas casi crujientes,
allí se exponen los mejores atardeceres con la marea baja,
que haya visto en mi vida
aquello es el imperio de los sentidos pantagruélicos,
las playas gallegas
son la belleza elevada al cubo,
pero todo esto,
tiene uno o dos puntos de inconveniencia
¿cuántos días se pueden disfrutar de la hermosura de sus
playas?
(digo, dándose un baño)
pues...muy pocos...
claro que ahora si me escuchara un paisano gallego me diría,
depende de lo que para ti sea muy poco,
porque para mi poco puede ser mucho y bla, bla, blá...
vale, pero hoy no tengo ganas de discutir estos aforismos
tan filosóficos...
Y yo vuelvo a insistir,
son muy pocos días
y eso sin contar con la temperatura del agua,
pues en mi tierra para preguntar si el agua está fría se dice:
"hoy el agua corta o no corta",
no sí está fría o si está buena o templada,
es decir, se parte de que siempre está fría o congelada
y la pregunta del millón es...
¿ hoy corta o no corta?
y es que a medida que te metes en el agua
te va cortando en lonchas finas y delgaditas,
y cuando llega a la altura de los huevos,
¡mejor no os lo cuento!
por tanto,
que se bañe su prima.

¡Joder! si yo ni me baño
en éste agua de caldo que es el Mediterráneo
y porque no quiero
y porque además, no me apetece,
y porque además, no me da la real gana
ya me ha bañado suficiente en mi vida
si hasta me quedan escamas en los pies y en las manos
y como antiguos vestigios de hombre pescado.

En mi Vigo natal hay una estatua horrible de necesidad,
le llaman "el sireno"
y ponen a una cosa deforme, horrible y fea encima de un
andamio de piedra todo rudo y todo tosco
y en el mismo centro del pueblo,
en la misma Puerta del Sol,
y para que todos degustemos del mal gusto que algunos
tienen.
Pues el "sireno" tiene vestigios de pez
pues yo también los tengo.
pero bueno, volvamos a lo que iba,
Galicia sitio distinto
¡¡¡y un huevo!!!

TE BUSQUÉ

 


Te busqué..., 
te juro que te busqué.
Te busqué hasta por debajo de las piedras,
 me subí a las ramas más altas de los árboles,
 excavé túneles en el tiempo y en el espacio,
y te juro, que no te encontré.

Te busqué,
te busqué entre la gente y la muchedumbre,
 te vi muchas veces a trozos, a ratos
a espasmos, a fotos y a fogonazos...
pero nunca te vi completa
y de cuerpo presente.
Tardé mucho tiempo en entender
que lo máximo que te podía ver
era una décima de segundo
y siempre, incompleta.

Y te juro que te busqué,
te busqué en otros cuerpos,
en cuerpos ajenos y extraños,
en cuerpos que sólo salían en la noche,
y jugando a que el azar y la casualidad me diera la mano.
Pero nunca me la dieron.

Te vuelvo a jurar
 que no te encontré, 
parecías tú...pero siempre faltaba algo:
 el hoyuelo que siempre te rascabas
la cicatriz de tu mentón,
el olor a jazmín de tu aliento,
y la ternura de tus ojos claros.

No, no eras tú,
nunca volviste a ser tú,
pero que conste que te busqué,
y hasta volví al mismo sitio,
 el mismo día de verano,
y llovía igual y hasta me fui de allí en el mismo barco.
Y en aquél muelle
nadie levantó su mano
y me saludó
como tú me saludaste
en aquél innombrable día de verano.

EL ORIGEN DE TU OMBLIGO

 




Pero tú... 

¿qué te piensas?.
Que eres un dios entre los mortales,
 que la tierra es el origen de tu ombligo,
que todo el universo gira alrededor de ti
y de tus egos y de tus necesidades emocionales.

Pues me parece que no,
que no, que estás muy equivocado,
cuando tú vas, yo estoy de vuelta,
cuando tú naciste, yo nací dos veces,
vamos que me vas a decir a mi, 
que yo no sepa,
me vas a dar clases magistrales,
o me vas a enseñar el funcionamiento 
de los seres humanos.

Es más, ni lo uno ni lo otro
yo te voy a decir de que van las cosas.
Van de que primero aterrices suavemente
y sin tener que molestar a casi nadie,
y después te pido, 
que te desmontes entero,
pieza por pieza y con todo tu cuidado y esmero,
y que te limpies por fuera, 
que desatasques tu cerebro tóxico
y te enjabones por dentro y mar adentro,
y un buen chorro de agua dulce por encima del todo,
y ahí quizá, podríamos empezar a hablar.

Cada uno en su sitio,
yo en el mío y a la misma altura que el tuyo,
y los dos viendo de que va el mundo,
vemos, observamos y sacamos conclusiones.
Entonces y a partir de ese momento,
podemos empezar a suponer de que va el mundo,
y cuál es su funcionamiento
y cual ha sido y es su puta historia.

MINIMALISTA


 
Ahora me he vuelto minimalista.
Cojo cuatro sentimientos sueltos,
dos caricias tiernas y crujientes
y justo antes de que caigan al mar
añado un par de besos que me trae el viento.
Trato de aprovechar unos calzoncillos rotos y descosidos
cuatro calcetines que no cuadran ni falta que les hace
y con eso por ahora, voy tirando.

No necesito grandes alforjas,
no quiero y rechazo pieles de animales

matados por la mezquina y asesina mano del hombre.
La única piel que me gusta
es la tuya y la mía
juntas hacen chispas
y cuando se enfrían
se delimitan y ésta es la tuya
y ésta otra, es la mía.
Y que cada cual siga su camino.

Tu piel se eriza con una suave caricia,
la mía se cristaliza con un beso húmedo de los tuyos
y las dos, cuando llega la noche,
crujen como pompas de jabón,
signo claro e inequívoco,
de que por fin,
las dos, se han rendido sin condiciones.

A partir de ahí
sólo quieren paz y armonía
y besos, muchos besos,
y caricias y más besos
y que de vez en cuando me digas
¡te quiero!
En esto también me siento minimalista,
me llega con cuatrocientos besos húmedos y secos,
con millones de caricias desorbitadas
y con unos 5.000 te quiero,
y con esas tres cosas voy más que sobrado
y bueno y ya puestos...
me llevas el desayuno de buena mañana:
tostadas no muy quemadas,
zumo de naranja fresco y reluciente,
café con leche templado
y una rosa recién cortada del jardín de mi casa...

VLADIMIR NABOKOV


 

Tal día como hoy nacía Vladimir Nabokov.
"La literatura no nació el día en que un chico llegó corriendo del valle neanderthal gritando "el lobo, el lobo" con un enorme lobo gris pisándole los talones; la literatura nació el día en que un chico llegó gritando "el lobo, el lobo" sin que le persiguiera ningún lobo."

"CORCUBIÓN"

 


 Me imagino en el lugar más apartado del

mundo,
frente al mar
o mejor dicho, al lado del mar,
el pueblo está casi fuera del mundo
bonito, precioso y con mucho mundo traído de otros mundos.
Pasa un perro famélico por una calle desierta,
sopla algo de viento,
puede que sea viento del sur
y lo será
porque a lo lejos se mueven nubes oscuras y negras.


El pueblo tiene dos bares,
uno abre pronto y se encarga de los desayunos
y el otro cierra tarde
y se encarga de emborrachar las noches de los más pendencieros.


Tiene un ayuntamiento que da más pena que gloria,
pero hay algunos a los que les gusta
ese aire entre melancólico y bucólico
y un poco tirando a cutre.


Al lado de mi casa
tengo un hermoso cementerio típicamente gallego
que los paisanos siempre cuidan de tenerlo un poco
descuidado.
Eso sí, con unas vistas espectaculares.


La luz en el fin del mundo se apaga con frecuencia
y hay que tirar de velas, linternas y de lo que se pueda.
Llueve a mares y a ríos,
el festival de la lluvia empieza en septiembre
y cierra temporada en junio y eso con suerte
y mientras tanto...
venga a tirar de leña, de moral
y de largas tardes mirando al océano.


Cualquier resquicio de sol
es una nueva y gran celebración
y da para salir a la calle para estrenar algo,
lo que sea
porque a saber
hasta cuando tendrás otro día de sol....


Invierno muy largo y desapacible,
primavera corta
verano casi inexistente,
otoño de hermosas setas y de mejores colores
pero de paso rápido,
porque todo lo bello es efímero y poco se queda.

Luces pocas
sombras muchas
paisajes bestiales y embravecidos,
se augura tormenta como casi todos
los días,
tormenta en todas las dimensiones,
cortes de luz de horas y días,
cocinar a oscuras en la penumbra de la sombras,
encender la chimenea y avivar el fuego
dejarla encendida y hasta la mañana siguiente.

Levantarse con el húmedo frío instalado en los huesos,
pensar que fuera debía salir el sol,
pero el sol se ha vestido otra vez, de gris amenazante,
y lloverá
y claro que lloverá
y como llovió siempre,
a mares y a ríos...

Mientras se van encendiendo las luces del pueblo,
el ayuntamiento,
el juzgado que lo juzga todo y más
el centro de salud,
la luz del bar de la mañana lleva toda la noche
encendida.
El café es malo de condición
y las tostadas parecen de plástico recalentado,
ahora bien,
las vistas del mar siguen siendo alucinantes
y se puede desayunar entre graznidos de gaviotas
y descargas de cajas de pescado...


Ya camino al trabajo
observo la pequeña belleza de éste coqueto y bello pueblo,
tiene un hórreo o varios hórreos preciosos,
una iglesia románica admirable,
y cuatro casas acristaladas que le dan porte y señorío,
lo demás es un puzle de casas y calles.
Dos calles largas cruzan el pueblo de arriba abajo,
el puerto pesquero muestra que parte del pueblo vive del mar
y que la otra parte, vive del cuento,
pero nadie dice nada
y mientras el señor alcalde
habla de la tierra de los mil ríos
(se refiere a mi Galicia natal),
pero esa bonita frase dicha con repetición de martillo pilón,
llega a desquiciar a cualquiera,
pero todo cuadra
si nos imaginamos que estoy viviendo
en el lugar más apartado del mundo
y aquí casi todos estamos medio locos
pero nunca lo estamos del todo.

(Ese pueblo llama Corcubión y sito en "A Costa da Morte" (Galicia)
y viví allí, sobre 3 años o algo más o algo menos. ¿Y yo que sé?)

EL AGUA PASADA

  Yo, en ésta vida que me ha tocado vivir, he realizado algunos agravios y algunos desplantes, que pensándolo ahora no es que me arrepienta ...