DETRÁS DE UNA IDEA

 


Pues precisamente 

yo soy médico

y tengo muy buena letra.


Pero eso forma parte de mi propio destino,

ser lo contrario de lo que toca

o de lo que dicen que toca.


Lo mío

es ser diferente,

es ser zurdo contrariado y obcecado,

es ser disléxico y disfágico,

es ser médico y al mismo tiempo,

es ser paciente e impaciente,

no sé...

es ser las dos caras de la luna al mismo tiempo

y tener dos piernas

y dos brazos

y dos ideas,

una, será la primera gran idea 

y la segunda,

será por si acaso falla la primera.

(Un plan B, también se llama).


Y a veces hasta vendría bien,

una tercera idea alternativa,

por si las moscas y por si fallan las dos anteriores.


Bueno en fin,

la vida es demasiado compleja

como para andar por ella,

con una sola idea única

y sin posible recambio

y es que en realidad detrás de una idea

tendría que haber un millón de ideas más.

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Nadie aprende a volar hasta que inventa un cielo.