LA "INFINITA" CAPACIDAD HUMANA

 



Me acaban de crujir por el medio. Ya se sabe lo que pasa ante una de esas hostias inesperadas, que cuando te pillan relajado... te dejan destrozado y roto en añicos. Esto lo escribí ayer y como no fuí capaz de continuar (y menos mal), pues nada que lo haré hoy. Es curioso, pero con un descanso por el medio, las cosas se ven de otra forma y más si por el medio ha habido una buena dormida. A veces es difícil dejar que las cosas maduren durante unas horas, porque te puede la inmediatez y el querer resolver lo que no se puede resolver en ese momento.

A medida que pasan los años te das cuenta que hay cosas imposibles de resolver, porque tienen mucho lastre de años y años y se han ido complicando de tal forma, que  ya no sabes donde está el nudo más importante. Y eso duele, duele sino eres gilipollas y un trozo de corcho, pues es inherente a la condición humana el que todo se pueda resolver. Pues no señor, irás dejando por el camino no ya asuntos pendientes, sino asuntos sin resolver, que serán una parte de los misterios irresolubles que te llevarás contigo a la tumba.

Todos tenemos desarrolladas capacidades humanas y pensamos que éstas son infinitas y sino lo son, casi y así, abordamos todo y cuando en el todo hay una parte a la que ya no podremos llegar jamás. Y sobre todo porque no eres solo tú el único involucrado, suele haber una o más personas por el medio y cada uno tiene su propia intrepretación de esa historia y película. Y ahí, está el verdadero problema, cada uno tendrá sus conclusiones y lógicamente, es casi imposible que totalmente coincidan con las tuyas. Hay que saber levantar la bandera blanca de la rendición y ahí ya no hay más margen de negociación. O sea, rendirse sin condiciones y aunque sigas lleno de razones, tendrás que aprender a decir, ¡no sé!.

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DOS TIPOS DE LUZ

 "Hay dos tipos de luz: la luz que te ilumina y la luz que vas dejando tras de tí".