Uy!!!...¿qué me pasa a mi?,
que me pasa a mi que yo no sepa,
que me pasa a mi
que cualquier cosa me altera,
y diga lo que diga y haga lo que haga
yo me altero igualmente
y hasta pierdo el sentido y el equilibrio emocional.
¿Qué me pasa a mi que no te pase a ti?,
¿qué es lo que nos diferencia?
los dos somos personas de distinto sexo,
pero por lo demás...
los dos hablamos,
los dos nos reímos de nosotros mismos
y de los demás
y hasta de nuestras propias sombras y penas.
Los dos nos conocimos sin conocernos ni de oídas,
ni nos vimos en otro siglo,
ni fuímos partícipes de otra historia
y de ese encuentro tan a ciegas
surgió la llama que prendió aquél fuego,
y fue todo maravilloso
y la palabra espléndida se me ha quedado encasquillada.
Dicen que el amor no da para tanto,
pero no es verdad, da para mucho más,
da para vivir varias vidas como dos gatos panza arriba,
da para rellenar toda tu vida con burbujas de champán,
pero claro...
nadie nos había explicado lo que hay por detrás...
o lo que hay en el reverso de cualquier historia,
y justo al lado de la etiqueta de la marca
con una corazoncito todo palpitante
hay una señal de peligro que pone...¡no tocar!
no tocar sino hay necesidad,
léase después de los hechos anteriormente mencionados,
y porque después del amor
tiene que venir el desamor.
Y ahí viene y ahí siempre estuvo escrito.

No hay comentarios:
Publicar un comentario