Entonces nos colgaron de los pies, nos sacaron
con un cuchillo
nos fueron marcando en el lomo, yo soy el número
25.033,
nos pidieron
dulcemente,
casi al oído,
que gritáramos
viva no sé quién.
Lo demás
son estas piedras que nos tapan, el viento.
No cambian las cosas, nosotros somos los que hacemos que puedan cambiar las cosas: su orden, su forma, su estilo, su alma, su sentido y con...
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