¡QUÉ NO ME AGUANTO MÁS!


En mi agujero tengo de todo y en gran cantidad.

Hay adoquines que un día arranqué 

con toda mi rabia incomprendida, 

del puto suelo de cualquier pueblo o ciudad.

Hay un cartel de una película

robado en una noche de bochornosa borrachera

que ni siquiera sé como coño lo robé. 

Hay cicatrices que se hicieron grietas y agujeros húmedos

donde me supongo que habitan 

los habitantes de mi soledad.

Hay preciosos cuadros que un día colgué

y con el propósito de mejorar mi visión del mundo

aunque tampoco hay tantos,

con 2 o 3 a mí me llegan,

pero a decir verdad,

en poco ha mejorado mi visión del mundo.

Hay muchas tardes de leña en mi chimenea,

hay demasiados monólogos que acabaron en discusiones

y es que a veces, no me soporto ni yo mismo,

intento estar en ese equilibrio que nos hace a la vez

 ser más tontos, más aburridos y más predecibles

y hablar cuando hay que hablar

y al mismo tiempo intento soñar como un poseído

pero al final busco ser oveja obediente y equilibrada...

y lo siento... pero lo tengo que decir

hay veces... ¡que no me aguanto más!

No hay comentarios:

Publicar un comentario

UN SUSURRO

La única llamada que últimamente he tenido, es un susurro casi inaudible que me decía: ¿te acuerdas de mí? y yo...y yo le tuve que dec...