EL TODO Y LA NADA

 

Y el TODO se convirtió en NADA

y la risa pasó a ser llanto

y el amor de aquellos días

se convirtió en envase de plástico

poco a poco quedaron sin tacto,

sin ojos,

sin labios

y es más... a él,

se le cayeron los dientes

y su alma se hizo escarcha.


 



















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NADIE APRENDE A VOLAR (José María Zonta).

Nadie aprende a volar hasta que inventa un cielo.