En donde encaja casi todo...
yo no encajo.
No entro
y si entro salgo desbordado por el otro lado
o me obturo en un codo complicado
y así,
atasco la máquina que lo encaja casi todo.
Yo nací desencajado
y nunca me ajustaron del todo,
tengo resquicios por donde me entra el aire frío de la madrugada,
tengo algunas vértebras defectuosas que condicionan mi equilibrio,
tengo el occipucio abombado
y al lóbulo frontal lo tengo, desquiciado.
Tengo dos velas en mi mesilla de noche,
una, está dedicada a la luna
y la otra,
es dedicada a una noche desenfrenada
que tantas fueron
que ni siquiera
logro acordarme de una en concreto.

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