Algo recorre mi piel de cristal,
quizá sea una hormiga de amor y fuego
o un latido atónito y disfuncional
un latido que no acepta el orden
y no quiere saber de venas ni arterias
por las que tenga que resonar.
Cambio mis viejas historias por tus hermosos cuentos o mis viejos cuentos por tus pequeñas historias, no importa el orden, ni la suma... ni ...
No hay comentarios:
Publicar un comentario