ELVIRA SASTRE

 

Tenía en su cabeza una locura preciosa.

¿Cómo no iba a perder la puta razón por ella?





















Tenía en su cabeza una locura preciosa.

¿Cómo no iba a perder la puta razón por ella?

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NADIE APRENDE A VOLAR (José María Zonta).

Nadie aprende a volar hasta que inventa un cielo.