
Que ya llegó la hora de cierre. Que buenas noches, que soñéis con los angelitos malos y más perversos de todo el infierno, que os tapéis bien el culo que por ahí entran los peores virus, que la almohada está para apoyar la cabeza y no para otras cosas guarras, que mañana será otro día y lloverá, nevará y saldrá el sol por donde siempre o sea por mi pueblo de Es Castell y justo sale por donde vienen todos los años los Reyes Magos (vienen en barco y a toda vela) y el primer sitio en donde paran, es el famoso estanco del pueblo, pues allí reside el mayor friki del mediterráneo. Si os acercáis por éste pueblo, no olvidaros de visitar su estanco y ya en segundo lugar, su puerto típical made in mediterráneo. Os quedaréis flipados y es que todo es tan bucólico que hasta me entran ganas de llorar..., pero eso ya será otro día. También y tengo el deber de decirlo, tiene molinos de viento que no se mueven con el viento y porque solo están para adornar. Y tiene un alcalde pepero y al que volvieron a votar. Lo primero que hizo, fue subirse el sueldo y lo segundo, nos mandó un mensaje subliminal de que somos gilipollas y hasta no poder más. Lo tercero será, tener que pagar entre todos una gasolinera al que el susodicho alcalde dió permiso para ser instalada. Y resulta que al final, así no fue y así fue dictaminado por una orden judicial. Y ahora, nos toca a todo el pueblo tener que indemnizar el permiso compensatorio de un permiso municipal que nunca se debió de dar. Pero así, somos los humanos de gilipollas. Y yo me conozco a fondo éste tema del que hablo...el pueblo volverá a votar al mismo alcalde y de nuevo, le subiremos el sueldo y lo mantendremos sobre un pedestal.
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