MI OTRO YO


Hay algo dentro de mí que tiene vida propia.
Hay algo que amanece más temprano cada mañana,
al que le gusta el olor café y a tostada recién calentada,
al que saluda, habla y sonríe más y porque le da la gana...
ah!!! y que trabaja mucho mejor que yo.
Es como decirlo:
una persona más templada,
más lúcida, más entusiasta y más ponderada...
En fin,
es mi otro Yo,
que de tamaño es más pequeño
y porque cabe en la palma de mi mano
pero de ideas y de ganas de vivir me gana por duplicado.

¡¡LO SIENTO!!


A mis amigos,
a los que quedan en pie,
y a los que quedan de rodillas y malheridos
y troceados y aplastados
y acomplejados y desorientados,
o medio muertos o medio vivos,
o amputados
alucinados, maltratados,
o envilecidos, reprimidos,
y abotargados y traicionados....
A todos ellos les dedico cuatro palabras:
sigo vivo y más vivo que antes
y porque ahora me agarro a la vida
más que nunca...
En el recuerdo os llevo
y si en algo o en mucho os hice daño...
nunca es tarde para deciros
¡¡lo siento!!
Quizás en otra vida os compense...

AHÍ SEGUIMOS Y AHÍ ESTAMOS

Éramos una alternativa al mundo al que creíamos conocer
y hasta interpretábamos al universo que no conocíamos
y porque era imposible conocer lo que no se podía comprender
pero así y todo...
pensábamos que quizá algún día
se nos encenderíoan las luces del amanecer.
Y en realidad...
nos quedamos en el preámbulo de nuestra propia historia.
Éramos la revolución siempre pendiente
y caímos como fruta madura antes de florecer.
Éramos la esperanza ciega
y nos mataron al primer disparo y antes de ser disparado.
Pero ahí seguimos y ahí estamos...
¡más ciegos que nunca
y menos cobardes que ayer!.
En fin...
que somos parte de una utopía
que muy pocos serán capaces de entender.

Samuel Beckett


 "Estás en la Tierra. No hay cura para eso. ”

Y AQUÍ ESTOY YO

 

Y aquí estoy yo.
Aquí estoy yo en una noche fría del mes de marzo,
solo y mal acompañado,
alejado del mundanal ruido,
cercano al fuego de mi chimenea,
somnoliento por el cambio de hora y por otras historias
que en éste momento prefiero, no contar
y porque además
me siento un tanto aburrido,
además de abrumado y por la que nos viene encima,
cansado de escuchar toda esa sarta de mentiras,
harto de los mensajes apocalípticos que hablan del fin del mundo,
pero obsesionado con lo que pasará mañana o pasado,
y desilusionado con lo prometido.
Por ratos,
me siento tímido y apocado
(cuando soy todo lo contrario),
pensativo y cabizbajo,
ardiente por dentro,
por fuera, vestido de duda,
mirando al vecino de enfrente
y por no tener otra cosa que mirar.
Me puede el tedio y el aburrimiento.
La nostalgia invade mis obsesiones,
y se anida en lo más hondo de mi cerebro.
En realidad...
sacudo recuerdos para que me den oxígeno vital
y no...
y no me voy a suicidar.
Del suicidio paso
y tal y como paso de la euforia superlativa
yo prefiero estar con mis dos pies bajo el influjo de la luna
y con mis manos arreglar lo que vendrá después...

MIGUEL HERNÁNDEZ


 

"TRES PREGUNTAS" de Caitlyn Siehl


Mi madre me dice que, cuando conozca a alguien que me gusta,
tengo que hacerle tres preguntas:
¿A qué tienes miedo?
¿Te gustan los perros?
¿Qué haces cuando llueve?
De esas tres, dice que la primera es la más importante.
«Tienen que tener miedo a algo, cariño. Todo el mundo lo tiene. Si no tienen miedo a nada, entonces no creen en nada, tampoco.»
Te conocí un domingo, justo después de misa.
Una mirada y mi corazón cayó en mi estómago
como una trampilla.
En nuestra segunda cita, te pregunté a qué temías.
«Arañas, sobre todo. Estar solo. Niños pequeños, como
los que acaban de aprender a empujar a otro niño en el parque.
Oh y el espacio. Mierda, el espacio.»
Te pregunté si te gustaban los perros.
«Tengo tres.»
Te pregunté qué haces cuando llueve.
«Dormir, generalmente. A veces me siento en la ventana y veo las gotas de lluvia
correr. Hago un refugio de plástico en mi patio trasero para todos los animales callejeros;
Les dejo comida y un lugar donde dormir.»
Sonrió como si lo supiera, como si su madre le hubiera dicho lo mismo.
«¿Y tu?»
¿Yo?
Tengo miedo a todo.
Al agujero de la capa de ozono, a la mujer que vive al lado que nunca sonríe a su perro, y especialmente a todos los secretos por los que el gobierno debe estar partiéndose la espalda para que no sepamos.
Me gustan muchísimo los perros, no te imaginas.
Duermo cuando llueve.
Quiero decir a todo el mundo que los quiero.
Quiero encontrar a cada animal callejero y traerlo a casa.
Quiero despertarme en tu pelo y hacerte un café asqueroso
y besar tu cuello y dibujar monigotes de palo de nosotros.
No quiero volver a preguntar nunca más estas preguntas a nadie más.

Gloria Fuertes

"Muerte es que no nos miren los que amamos,
muerte es quedarse solo, mudo y quieto
y no poder gritar que sigues vivo".

Miguel Hernández

 

"Sonreír con la alegre tristeza del
olivo.
Esperar.
No cansarse de esperar la alegría.
Sonriamos".

UN SER...


 Tendré que acostumbrarme a ser un bien escaso...

un ser falto de todo

y al mismo tiempo 

sin apenas quejarme de nada.

Quiero ser como un quejido

o como un suspiro en medio del océano.

Quiero ser silencioso como el que se desliza en medio de la noche más oscura.

O ser cauteloso y no pisar donde la nieve cruje y se refleja

O ser un poco de aquí y otro poco de allá.

O en fin,

 ser como he vivido y sin tener registro legal reconocido.

Yo sé que nací y que por eso estoy aquí

y sé que voy a morir

porque me lo dicen las células que alimentan mi viejo cuerpo.

Me veo en una tumba con flores

con muchas flores frescas y caducas

mientras pasa un perro

y se mea en mi lápida

y yo mientras tanto pienso

todo irá más o menos bien...

mientras no se cague en mi boca.

ESCALERAS QUE LLEGUEN AL CIELO

Cambio mis viejas historias por tus hermosos cuentos o mis viejos cuentos por tus pequeñas historias, no importa el orden, ni la suma... ni ...