Hace tiempo comprendí
que no era tan fácil prescindir.
Lo que has tenido
lo tuviste que dejar.
La costumbre de amar
se puede convertir en veneno letal.
Los amigos
pueden llegar a ser tus peores enemigos.
Yo sigo sin poder explicarme
una buena cantidad de mis actos
y como en su día, pude ser tan cabrón
y tan mala persona
y no sé si con el paso del tiempo
lograré descifrar ese puto misterio.
Por otro lado,
he tenido gran cantidad de hechos positivos,
he sido amable, cariñoso,
sociable, amigo de mis amigos,
espléndido (nunca he dejado de serlo),
animoso, disfrutón...
y sobre todo y por encima de todo,
también he sido una muy buena persona.

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