Son las 9 de la mañana
y no sé en que orilla estás.
Si estás en la mía,
bienvenido seas.
Si estás en la otra orilla
hay un río o un mar que nos separa
y que nunca podrás saltar.
Cambio mis viejas historias por tus hermosos cuentos o mis viejos cuentos por tus pequeñas historias, no importa el orden, ni la suma... ni ...
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