LOS ILUMINATI


¡¡Buenos días!!. Hoy es Miércoles y podía ser un día grande, que lo es, pero yo lo quería aún más grande y porque últimamente me encuentro muy exigente y ya no pido nada, yo ahora exijo y por supuesto, exijo lo mejor y lo más delicadamente bonito. Y es que por pedir que no quede y eso que tengo todos los vientos a mi favor y viento en popa y a toda vela, pero ahora el viento me hace cosquillitas en mis partes nobles y lo que necesito es alimentarme de huracanes y ciclones. El cuerpo me pide marcha y buenos alimentos y yo le doy cosas y cosas, además de muchos sentimientos, pero mi cuerpo es voraz como las pirañas y quiere guerra donde la paz se dice que impera. Yo soy así de voraz y sé porque me pasa eso porque no tengo medida y lo que quiero lo quiero dos veces y lo que amo me lo como con papas y con una deliciosa ensalada.
Y hoy es día 2 de Marzo y no sé que coño pasó en un día como el de hoy, pero algo importante pasó seguro y porque todos los días tienen antecedentes históricos. No sé, quizá en un día como el de hoy, alguien venció en una batalla y lo contrario o sea, que la perdió, pero las pérdidas no se celebran y no sé el porqué. Pues realmente lo que pasa es que todos aprendemos a base de batallas perdidas y bla, bla, blá... y resulta que después nadie quiere recordar esa gran y aplastante derrota. Y así, nos vas por la vida y hoy leí en la prensa local que va aumentando el número de hipotecas y me dije: señores no me toquéis los cojones y porque no habéis aprendido nada de nada de nuestro reciente pasado.
Es decir, mejora un poco la economía, que tampoco está para echar cohetes y la gente se pone a comprar y a lo loco. Claro que yo me pregunto: ¿y que es lo que hemos aprendido?, porque resulta que no salimos escaldados con la puta crisis de mierda... y miseria y desahucios y más miseria y más falta de comida...Y yo ante esta situación que acabo de describir, había sacado la conclusión, de que si volviera a nacer jamás de los jamases me volvería hipotecar y por la simple razón de que no volvería a hipotecar mi vida a un banco que solo quiere chuparme la sangre. Claro que yo como soy un iluminado no soy representante de nada, bueno sí de los ILUMINATI, pero nada más, ni nada menos. Y a lo que voy y sin paracaídas, es que por mucho que creamos en la raza humana, ésta siempre me sorprenderá y la mayoría de las veces, hacia el lado malo y más negativo y algunas veces y muy pocas, hacia el lado bueno de la película.
Todas las reacciones






















No hay comentarios:

Publicar un comentario

Apología de la soledad. Daniel Chaparro

“Triste es la soledad que espanta, pero más triste todavía, es la soledad de dos en compañía”. Estos versos de Campoamor, adquieren una prof...