Margaret Atwood
El agua no resiste. El agua fluye. Cuando sumerges tu mano en ella, todo lo que sientes es una caricia. El agua no es una pared sólida, no te detendrá. Pero el agua siempre va donde quiere ir, y al final nada puede oponerse. El agua es paciente. El agua que gotea desgasta una piedra. Recuerda eso, mi hijo. Recuerda que eres medio agua. Si no puedes atravesar un obstáculo, dale la vuelta. El agua lo hace".
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
YO ESCOGÍ ÉSTE OFICIO
Yo escogí éste oficio, digo...el de ser médico, el de escribir... vino después, mucho después, fue tanto después... que no me acuerdo del ti...
-
Tengo escamas en los dedos de tanto nadar a contracorriente. Tengo telarañas en el techo por tanto pensar y que algún día tendré que limpiar...
-
Usted y yo padecemos ciertas “curiosas anomalías”: Nos jugamos el tipo por las palabras. Confesamos la sed y el hambre, el azul y los...

No hay comentarios:
Publicar un comentario