Hoy es sábado y día 27 de abril y tengo exactamente 15 minutos para escribir, después tengo otras tareas pendientes. No solo de escribir puede vivir el hombre. Tendré que comer, que hacer ejercicio, que pasear un poco tampoco demasiado. El pasear antes me encantaba, bueno era un poco flojo para salir de casa, pero una vez en la puta calle pies para que os quiero. Pero la edad y el haber fumado como un cosaco, me obstruyeron en gran 'parte mis arterias distales, las de las piernas y sobre todo las que irrigan mis gemelos y por eso a los 500 metros yo caduco y me quedo seco y tieso. "Claudicación intermitente" le llaman, aunque también le llaman "sindrome del escaparate" y este último nombre se debe a que cuando el dolor de piernas te somete y te aprieta, te quedas petrificado y para dismular un poco el dolor que estás pasando, pues pasa que cuando vas por la calle te paras delante de cualquier escaparate y por eso yo me acuerdo que cuando era pequeño, veía a señores viejos o mayores, viendo el escaparate de una tienda de juguetes. Pensaba que a lo mejor buscaba algo para sus nietos, pero si así fuera acabarían entrando en la tienda, cosa que nunca hacían. Y lo de "intermitente" es que al andar aumenta la demanda de sangre y como las cañerías están atascadas la pierna se queda tiesa, pero al rato de descansar se vuelve a recuperar (la demanda ha bajado).
La ley de la oferta y la demanda y si aumentas mucho la demanda la oferta tiene a la baja y si añadimos que por esos músculos transcurre muy poco riego y porque lo has atascado por tanto fumar...pues el resultado final es ese. Por tanto me he tenido que aclimatar a lo que hay y ahora lo de pasear como que no. Prefiero la bici y porque esta práctica apenas me da problemas (hay otros músculos distintos reclamando sangre). Y clink han pasado los 15 minutos.
Ahora, he vuelto por mis fueros y estamos justamente en la hora previa a la de comer. Huele que alimenta y me estoy llenando de jugos gástricos y de saliva. Las cosas que tiene el hambre y el excelso olor a comida. Señores, me despido, pues voy a probar las viandas que he preparado.Bueno, yo no hice nada y ha sido el horno el encargado de cocinar.

No hay comentarios:
Publicar un comentario