A VECES, ME CONVIERTO EN ÁRBOL

 A veces, me convierto en árbol
y con el paso del tiempo
me hago árbol centenario.
Aunque primero echo raíces
donde mejor me cuidan.
Después, me brotan ramas y hojas por doquier
y a veces, me hago caduco
y por eso con el otoño
dejo caer mi pelo y parte de mi piel se descama.
Soy más árbol que hombre
tengo más savia que sangre,
tengo más corteza que piel fina,
tengo más cielo que suelo
y tengo unas raíces tan...pero tan profundas
que hasta a veces llego a pensar
que mi semilla ha salido fusión nuclear.




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Julia Uceda