Hoy no trabajo. Hoy estoy libre de pecado y de trabajo. Mejor dicho, estoy de baja por enfermedad, aunque muy enfermo no lo estoy, pero claro tengo un cosido de más o menos 15 puntos en la muñeca izquierda y yo soy de izquierdas, además de ser zurdo redomado o mejor dicho, zurdo acérrimo pero corregido a base de hostias y de que me ataran la mano izquierda al respaldo de la silla donde me sentaba. Y lo más jodido de todo, es aque lo consiguieron parcialmente y ahora escribo con la mano derecha, pero en el deporte soy zurdo redomado, aunque sigo sin saber con que mano tengo que coger el tenedor y el cuchillo. Y si hilamos más fino, ¿qué os puedo decir?...que soy patoso con las dos manos y porque no pude educar una de mis manos, para ponerla al servicio de mi sensibilidad y motricidad más fina y delicada. Siempre supe y asumí, que fuí un patoso en los temas delicados que requerían la atención fina de mis manos. Porque delicado en el otro aspecto, si lo soy, lo soy pocas veces, pero esas veces, me vacío dando toda mi delicadeza pero a cambio de que también me traten muy delicadamente (pido...intercambios).
Vamos, que el principio no parezco un ser delicado y porque también me gusta y mucho, lo bruto. Me gusta el hablar mal y fatal y decir muchos tacos y gastar coñas guarras y negras. Podía ser perfectamente un marinero que llega a puerto después de 6 meses y por tanto, no está para delicadezas y demasiadas florituras. Bruto y sincero y a veces, demasiado sincero y por eso y a lo largo de mi azorosa vida, fuí creando y cultivando muchos enemigos. Aunque también he conseguido grandes amigos y que si no fuera por mi dejadez vital y por otras cosas que ahora no vienen a cuento de mencionar, los seguiría teniendo a estas alturas. Yo me cargué algunos, otros se encargaron de convertirse en mis enemigos y unos pocos, siguen ahí en pie y siempre estarán dispuestos a darlo todo por mí y yo por ellos.
De todas formas, ahora tiendo más a buscar la soledad y me dedico a disfrutar de ella, cosa que no pude hacer hasta ahora. Siempre estuve liado con parejas o con amigos o amigas y mi obsesión era no quedarme nunca solo. Pues ahora, pasé a lo contrario, busco la soledad con todas mis ganas. Y ¿miedo a quedarme solo?...ahora no tengo ese miedo, salvo claro está, cuando necesite ayuda por un impedimento físico que cada día que pasa en más problable de que pase.

No hay comentarios:
Publicar un comentario