Puedo observar que me estoy avejentando,que mis grietas crecen y profundizan en mis carnes,que al mismo tiempomis penas van decreciendo a un ritmoque hasta ahora desconocía.Detecto que me hago más insensible,que el dolor ya no me duele tanto,que me hace... ¿qué sé yo?,que me hace reír o sonreír,o llorar...pero no me hace sufrir más que antes,el sufrimiento se ha acartonado en un estado de hibernacióno se ha congelado en la última glaciación,el sufrimiento y el dolor han huído por un puesto fronterizoabandonado tras cualquier guerra,y es que el dolor me dijo: olvida el sufrimiento,y desde ese día y en cada mañana me pregunto...¿qué era el sufrimiento?
Puedo observar que me estoy avejentando,
que mis grietas crecen y profundizan en mis carnes,
que al mismo tiempo
mis penas van decreciendo a un ritmo
que hasta ahora desconocía.
Detecto que me hago más insensible,
que el dolor ya no me duele tanto,
que me hace... ¿qué sé yo?,
que me hace reír o sonreír,
o llorar...
pero no me hace sufrir más que antes,
el sufrimiento se ha acartonado en un estado de hibernación
o se ha congelado en la última glaciación,
el sufrimiento y el dolor han huído por un puesto fronterizo
abandonado tras cualquier guerra,
y es que el dolor me dijo:
olvida el sufrimiento,
y desde ese día y en cada mañana me pregunto...
¿qué era el sufrimiento?

No hay comentarios:
Publicar un comentario