Y bueno y ya estamos en medio del amanecer y que aquí en Menorca va en plan adelantado en una hora y eso lleva a que se acueste el sol una hora antes y porque aquí no se regala nada y ¡que maravilla! y ¡que espectáculo!. Antes y hablo de hace muchos años, los amaneceres eran el culmen de la noche o la guinda del pastel de una mierda de noche toda alcohólica y desfasada y en donde mis peores fantasmas salían a pasear en cada noche. Mi equilibrio nunca fue una virtud que en mí destacara y menos de aquellas. Digamos y aclaremos que esos tiempos de desfase desmadrado yo me quería bastante poco y maltrataba mi cuerpo, mente y alma de una manera sucia y escabrosa, que llegaban a hundirme un poco más de lo que estaba, en mi propia miseria diaria. Y ¿porqué?, pues yo no lo sé, aunque a decir verdad, en el fondo sé que todo se llega a saber y tarde o temprano se acabará sabiendo, pero pasa que a lo mejor cuando todo esto se destape, yo estaré muerto y en pleno viaje astral y en vuelo directo hacia otra dimensión. Vamos a ver, mal estaba y esa angustia vital se transmitía en todos mis actos y todos sabemos como acaban estas cosas dentro de ese estado de decrepitud permanente y siempre acababan mucho peor de como había empezado la noche. Pero en esa época de mi vida, esa era mi única vía de escape y pensaba de aquellas, que el meollo de la cuestión estaba escondida dentro de cualquier esquina que la noche me ofrecía. Pero la noche nunca me pudo dar lo que yo quería y lo que yo realmente quería y era simplemente querer y amar y cuando llegaba el amanecer, me daba cuenta que todo mis mecanismo habían fallado y de una manera totalmente estrepitosa. Pero eso y para mi desgracia no me llevaba a decir lo contrario y pasarme al bando de disfrutar del día y descansar por la noche. Fueron como 10 o 15 años en mi puta vida y ahora que lo pienso con esa perspectiva que te da el paso del tiempo, veo que fue que a su vez una auténtica pérdida de tiempo.
Pero bueno, no me voy a flagelar con esa historia y quizá todo esa mierda de tiempo perdido me llevó a apreciar mejor y más las cosas que posteriormente han pasado por mi vida, a disfrutar del día a día y de cada minuto y segundo, pero eso sí, ya sin noches y ya sin grandes borracheras pantagruélicas. Mi tiempo ha sido y es y supongo que será y creo que todo este asunto me ha llevado hasta aquí y hasta mismo, donde estoy ahora. Y en esta vida todo cobra un sentido y tiene una razón de ser y de existir, que a lo mejor ahora no te estás dando cuenta de todo su puto funcionamiento, pero quizás dentro de 10 o 20 años ese pensamiento pendiente cobra un sentido que te hace comprender mejor todo lo vivido. De todo lo malo hay que saber aprender y extraer lo poco bueno que hiciste y porque lo queramos o no, siempre hay algo de bondad en cada uno de nuestros actos y por muy malos que parecieran. Yo no me arrepiento de mis noches desfasadas, aunque es verdad que nunca más las repetiría y porque ahora vivo en el día a día. Y ahora la noche solo la vivo cuando escribo y poco más. Y ahora mismo son las 1,30 de la mañana y puede que llegue hasta las 3 a.m., pero solo puede y porque ahora (aunque antes tampoco) no estoy obligado y como si le debiera un favor a la noche y por el simple hecho de tener esa creencia ancestral incrustada dentro del alma.

No hay comentarios:
Publicar un comentario