En realidad no soy tan monstruo como algunos dicen que soy. Siempre hay opiniones y opiniones que resultan ser dolorosas pero que en realidad no lo son tanto y porque en ésta vida, he recibido palos por todos lados y eso me ha curtido y como decía el otro, me ha hecho ser más fuerte ante esos avatares que la vida te va regalando. Ahora me siento poderoso y porque estoy en la cima de mi vida y cerca de mi puta decadencia más sublime. Yo sé que al llegar a viejo pellejo me caerán las ideas al suelo, los viejos recuerdos se irán borrando y entremezclando dentro de ese caos tan peculiar que algunos llaman Demecia y yo le llamo entrar en el caos. Supongo que mi caos tendrá grandes e inmensas lagunas que harán perder el hilo conductor que dió sentido a mi vida, pero me estoy preparando para ello y como me pasó muchas veces a lo largo de mi vida y he visto muchas pero muchas películas y de esas muchas hubo películas que ya había visto varias veces y yo lo que hice es seguirle el juego al tema y seguí viendo películas que sé que alguna vez había visto y que por una escena o una frase suelta, me daba cuenta que me sonaba de algo, pero en cambio de levantarme y a otra cosa mariposa, sigo viéndolas de nuevo y con la misma ilusión de la primera vez. Y asunto arreglado. Pues con mis recuerdos haré exactamente lo mismo y de cada vez, para mis adentros viviré una nueva historia y un nuevo episodio en mi azorosa vida privada. Y volveré atrás las veces que hagan falta y seguiré arreglando cosas y asuntos que a lo mejor ya había arreglado previamente. De todas formas yo disfruto un huevo volviendo al pasado y me meto en el papel que tenía y me mimetizo con el medio. Me pongo en situación y por eso a veces, vuelvo a pasados alegres y otras veces serán más siniestros y porque en mi vida hubo de todo (como le ha pasado a todos) y por eso a veces he metido tanto la pata y la gamba y por hacer esos viajes siderales al pasado y ponerme en la misma situación que antes y volver a remover esa mierda que levanta malos olores y peores sabores. Por eso esas veces, doy la opinión que tengo ahora y valoro aquellos hechos y que más bien eran marrones tan grandes como montañas.
Me pasó alguna vez que otra y me pasó cuando me dijo aquella psicóloga del loquero, que tenía que meterme en el papel de algunos de mis viejos recuerdos que eran bastante dolorosos para mi conciencia. Y eso hice y porque de aquellas no me quedaba otro remedio y porque esa mi última alternativa u oportunidad o eso me parecía a mí. Pues nada que me zambullí en aquél antiguo personaje y me puse el mono de trabajo y manos a la obra... Volví al pasado y allí por un tiempo me quedé instalado y claro extraje mis propias conclusiones de todo lo que había pasado y que eran más penosas que las que había tenido en la última vez de hacía años, pero creo que caí en mi propia trampa y como lo mío ya estaba extraído y convenientemente penalizado dentro de mi cabeza y dentro de mis pensamientos y que era mucho más que mucho de malo y de peor, ésta vez enfoqué mi análisis hacia la otra persona y entonces y sin más historia, la puse a parir. La descarné, la abrí en canal y extraje de uno en uno, todos sus órganos y entrañas. Y no se me ocurrió otra cosa que mandarle esas penosas conclusiones y lógicamente se quedó muda y porque el tema eran tan parcial que hasta podía dar asco. Menudo bestia fuí, menudo animal sin escrúpulos y menudo cabrón redomado. ¿Que si se lo merecía por lo menos un poco?...yo creo que sí, que tenía los puntos necesarios para se enterara de una puta vez de todo lo que pensaba. Lo dije de todo y como si de nuevo lo estuviera viviendo. Y sí, dije la verdad pero con tanta parcialidad que parecía que la estaba culpando de todo lo que nos había pasado. Y no fue ni era así y porque por lo menos yo tenía la mitad de la culpa de aquél pastel en que nos habíamos metido.
Claro que la tía era una antigua novia que de aquellas me había dejado con la palabra en la boca y yo por dentro y eso que habían pasado más de 20 años,
quise de alguna manera vengarme y resarcirme y eso hice y me despaché a gusto y hasta vaciar toda la mierda que almacenaba en mi disco duro. Lo tenía que hacer y era necesario que lo hiciera, pero debí ser más objetivo y que ella también viera y sintiera que yo reconocía toda mi culpabilidad. Pero después de mandarle toda esa mierda, pensé que ya era tarde para intentar arreglarlo y porque el mal ya estaba hecho y además hay cosas, que no tienen vuelta atrás. Claro que la cosa no quedó ahí y va la tía y por un momento pensé que lo podía hacer y le mandó ese escrito a una vieja amiga común y ésta amiga estallo de ira hacia mí. Mal negocio el mío y porque esa amiga en común me importaba y había retomado el contacto con ella hacía muy poco tiempo. Pues que simplemente la jodí y me sentí muy culpable y es que podía haber sido más diplomático y más sopesado y no tan visceral y tan primario. Intenté ser amable pero no se puede ser amable con alguien que has puesto a parir. Y eso ya no tiene arreglo, ni solución posible. Escribí a esa vieja en común, pero ella ya había tomado partido y me cerró la puerta que como dije antes, acabábamos de abrir. Son gajes del oficio pero es verdad, que no se puede andar por el mundo diciendo verdades como puños pero con esa parcialidad tan bestia y tan de agallas.

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