Yo sé que idealizo muchas cosas y que me invento otras y que ahora mismo, en muy pocas ocasiones me callo. Y entre mi tendencia a idealizarlo todo y a inventarme historias que pueden sonar más a cuentos que a otra cosa y que por fin, las suelto a la cara de quién sea, pues pasa que tengo casi todos los puntos para que alguno de estos señores a los que me dirijo me digan directamente, lo mejor sería que te fueras directamente a la mierda. Yo vivo en mi mundo, con mis cosas y mis nubarrones y como vivo en mi mundo me invento historias que no siempre coinciden con el mundo de otra persona. Yo sé que me invento cosas, pero el problema no es que me las invente y que me las quede para mí, sino que tengo una necesidad compulsiva de decirlas claramente y porque yo soy y me siento así. Y hay veces que pillas a la otra persona en otro momento vital y con lo que le estás diciendo ahora y ese preciso momento, la descolocas del todo y porque ya no esperaba eso de tí. Tampoco pasa nada por dar dos pasos atrás, pero no para volver a empezar esa historia, si no que es para volver a coger la perspectiva que antes de todo esto, tenías. El volver sobre tus pasos, a veces es para coger carrerilla y otras veces es para recordarte que antes tenías otra visión de la vida. Siempre hay un antes y un después y a veces hay que volver al antes y para decidir mejor que coño quieres hacer. En mi caso es...es que si algo me huele mal y me sabe a poco, me retiro a mis aposentos y desde ahí decido lo que quiero hacer. Pero tampoco es tan difícil de suponer. Dejaré ese tema que teníamos entre manos y porque si algo huele mal y sabe a poco, será mejor dejarlo y para que se coman sus restos cualquier ave carroñera que pasaba por allí. Hay amores correspondidos y hay otros que nacieron cojos y porque uno de los dos no está al mismo nivel que el otro. Y esa gran diferencia de sentimientos, marcará el camino que tomarán tus posibles decisiones. Y en esto hay que ser claro y conciso. Y siento mucho y bla, bla, blá...que estemos en tan diferentes momentos y sobre todo, que no lo sintamos igual y ni siquiera que sea parecido. Y no hay más que arreglar y porque en éste caso del que estoy hablando, las componendas y parches no sirven para nada. No hay porque prolongar la agonía de un muerto.
Ese tema yace muerto, pues enterremos el fiambre cuanto antes y no convirtamos ese tema en un puto calvario del sí pero no, del no pero sí, del ahora no sé lo que quiero y de mañana tampoco lo sabré. Y venga a darle vueltas al muerto y esperando a un puto milagro que nunca jamás se va a producir. Lo muerto al hoyo y a tomar por culo. Y aquí y en todo esto que digo, no hay ningún tipo de resentimento. Y por la simple razón, de que no lo puede haber y aparte de que si lo hubiera, yo mismo le hubiera cortado la cabeza nada más nacer. Resentido ¿de qué? y ¿para qué?. Yo me conozco lo suficiente como para saber de que pie cojeo y puedo jurar que de ese pie ya no cojeo y que cojeé, puede. Hace ya unos cuantos años que eliminé de mi vida, toda esa basura de amor de telenovela y ni celos, ni resentimientos, ni sed de venganza y ni violencia ni verbal ni física. Aunque vamos a ver, tampoco soy un tío perfecto que va repartiendo besos y bendiciones y dando de comer a los más pobres, y lo digo porque también tengo mis defectos, mis taras, mis putas manías, mis obsesiones, mis compulsiones, mis paranoias y hasta hay veces, que me entran ganas de matar a alguien. Pero yo todo esto no me lo perdono y porque en ese aspecto ya no tengo nada que perdonarme. Y soy lo que soy y lo asumo con todas sus consecuencias lo que soy. Pero ahora y en contra de mis principios, te voy a dar un consejo: "dejemos las cosas como estaban antes".

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