Hoy, hace un frío del carajo
y es de suponer que por cortesía meridiana
que el grajo vuela bajo
y yo estoy volando tan bajo como el grajo
me gusta tocar las cosas
y la copa de los árboles
y con la punta de mis dedos
y siempre aterrizar en mi punto caliente
al lado de mi estufa de leña
y así dorarme y tostarme por los dos lados
el maligno y el benigno
o el que se viste de persona cuando no lo es
o el que vive camuflado de bondad
y cuando en realidad
la maldad le corroe por dentro.
Me encanta la maldad
y me encanta vestirme de malo
de malo con cicatriz en el rostro pálido
mirada de rata salida
cara de conejo
largas patillas
barba medio afeitada
sombrero de ala ancha
y sonrisa helada
y que nadie me tosa en la cara
ni que me hable de lo maravillosa que es la vida
y porque cuando voy de malo
es que voy de malo y porque no me queda otra alternativa.
Me encantan los tiempos muertos
y el como el tiempo se queda suspendido
en el aire denso de la mañana.

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