A veces perseguimos ideas y causas perdidas
y perseguir ideas es una cosa
y otra muy distinta
es perseguir causas perdidas
y como si fueras un burro detrás de la zanahoria
aunque cuando sopla el viento con toda su furia
el viento mueve la zanahoria
y se balancea como un péndulo mecido por el viento.
A éstas edades
las causas perdidas
producen demasiado daño
y cada causa que uno pierde
es un mordisco en el alma.
Yo pienso
que perseguir ideas es una buena idea
y que perseguir causas perdidas
no es tan buena idea
y porque no hay porque sufrir por causas
que han perdido el sentido de vivir.
Y si luchamos por algo
es algo que debe tener vida
y si tiene vida propia...
pues ya somos dos.

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