Y si ahora me contarás que coño nos está pasando, yo te lo agradeceria un huevo y hasta la yema del otro. Pero como yo sé que va a ser así, que no vas adecir nada de nada, pues pelillos a la mar y otra cosa mariposa. La vida es tal sucesión de cosas y que además circulan a la velocidad del sonido, que si dejas de lado a una, a uno sóla cosa, nadie te podrá llamar la atención y acusarte que estás pasando todo. Y porque no señor, la cosa está muy clara y solo estás pasando de una cosa determinada y no de todas. Pero ya sabemos que hay personas, qiue si pasas un poco de ellas, se ofenden y montan toda una cruzada en tu contra. Primero te han endiosado de tal manera, pero aclaro que lo han hecho por ellos mismos y porque hay personas que están necesitadas de dioses y si nos encuentran, ellos sólos se lo montan. Y a partir de ahí o actúas todo el tiempo como un dios de carne y hueso que nunca y jamás podrá cometer un fallo o puede que a la primera de cambio y cuando metas la pata, que seguro que lo meterás, te saltarán a la chepa y para comerte hasta los huevos y con la bolsa de los huevos hacerse una especie de saquito para meter su tabaco. El problema real, es que no sé de donde viene esa necesidad de tener que encumbrar a alguien y ponerle por las nubes. Bajar a uno de las nubes es más fácil y porque de un día para otro dan un giro de 180 grados y sin más te dicen, te odio.
Y tal y como la luna tiene dos caras, pues estos tíos tienen las mismas caras que la Luna. La cara A y la cara B o la cara de andar por casa y la cara de andar por la calle e ir saludando a la peña. Y lo que le pasa a éste tipo de tíos, es que un día te adoran y exageramente y al día siguiente, ni siquiera queda la vieja fotografía en donde estábamos juntos y como si fuéramos los mejores amigos del mundo. Lo radical no siempre es amable y cariñoso, ni tiene esa paciencia que en teoría se debía tener. Yo, no me considero un tío endiosado y porque simplemente, así no me lo considero, pero si hablamos de esos giros bestiales y dados de un día para otro, pues creo que en esa parte me veo reflejado. Y pasa que después, me cago en todo y porque dado el giro que he dado, es como si me hubiera vuelto loco y por haber dejado de tomar la medicación para el coco. Ese tipo de giros resultan ser muy dañinos para la mente y lo peor de todo, es que también te gira el alma y cuando el alma te gira, no estamos hablando de cualquier giro ni de cualquier cosa. El alma cuando te gira, te rompe y te destroza las emociones y los sentimientos, que hasta el día de ayer te sostenían para andar por la vida. Poca broma, se dice. Poca broma, digo yo.
Además, son giros inesperados, inapropiados, copérnicos y cuando lo estás haciendo, no paras de repetirte ¿y porque lo estoy haciendo?. Yo desde luego, no tengo la respuesta correcta y porque no sé ni la causa, ni el porqué, ni el cómo. A veces llegué a pensar que igual que de repente uno se puede volver loco, pues los giros de mente y alma, también podrían producirse por el mismo o parecido mecanismo. De todas formas, un loco y como es un loco y tiene su sello diagnóstico y su tratamiento médico, pues de alguna manera se les suele entender de una forma aproximada y en cambio, al que da giros de 180 grados y de un día para otro y como no tiene un sello puesto, ni un diagnóstico concreto y claro, ni un tratamiento específico, no habrá tanto entendimiento por parte del resto del personal que quieras o no, te está observando. Aunque yo personalmente estoy convencido, de que poco a poco se acumulan muchas pequeñas y diminutas cosas y como son tan diminutas, tampoco le prestas mucha atención pero a su vez se siguen acumulando y hasta que llega un momento en que un día revientas por un ínfimo detalle de mierda. En todo hay un porqué y una causa y un motivo y además, para eso estamos y entre otras cosas estamos para averiguar el porqué y el como de las cosas. Y ahora mismo voy a coger un descanso y porque me parece que me he perdido entre los entresijos de mis propias dudas y no hay peor cosa, que un pulpo mareado tratando de aclararse.
Y si ahora me contarás que coño nos está pasando, yo te lo agradeceria un huevo y la yema de otro. Pero como yo sé que va a ser así, pues pelillos a la mar y otra cosa mariposa. La vida es tal sucesión de cosas y que además circulan a la velocidad del sonido, que si dejas de lado a una, a uno sóla cosa, nadie te podrá llamar la atención y acusarte que estás pasando todo. Y porque no señor, la cosa está muy clara y solo estás pasando de una cosa determinada. Pero ya sabemos que hay personas, qiue si pasas un poco de ellas, se ofenden y montan toda una cruzada en tu contra. Primero te han endiosado, pero lo han hecho por ellos mismos y porque hay persona que están necesitadas de dioses. Y a partir de ahí o actúas todo el tiempo como un dios de carne y hueso que nunca podrá cometer un fallo o puede que a la primera de cambio y cuando metas la pata, que lo meterás, te saltarán a la chepa y para comerte hasta los huevos. El problema real, es que no sé de donde viene esa necesidad de tener que encumbrar a alguien y ponerle por las nubes. Bajar a uno de las nubes es más fácil y porque de un día para otro dan un giro de 180 grados y sin más te dicen, te odio. Y tal y como la luna tiene dos caras, pues estos tíos tienen las mismas caras que la Luna. la cara A y la cara B o la cara de andar por casa y la cara de andar por la calle. Y lo que le pasa a éste tipo de tíos, es que un día te adoran y exgeramente y al día siguiente, de tí ni siquiera queda la vieja fotografía en donde estábamos juntos. Lo radical no siempre es amable y cariñoso, ni tiene esa paciencia que se debe tener. Yo, no me considero un tío endiosado y porque simplemente, así no considero, pero si hablamos de esos giros bestiales y dados de un día para otro, pues creo que en parte me veo reflejado. Y pasa que después, me cago en todo y porque dado el giro que he dado, es como si me hubiera vuelto loco y por haber dejado de tomar la medicación para el coco. Ese tipo de giros resultan ser muy dañinos para la mente y lo peor de todo, es que también te gira el alma y cuando te gira el alma, no estamos hablando de cualquier cosa. El alma cuando te gira. te rompe las emociones y sentimientos, que hasta el día de ayer te sostenían para andar por la vida. Poca broma, se dice.
Además, son giros inesperados, inapropiados y cuando lo estás haciendo, no parsas de repetirme ¿y porque lo estoy haciendo?. Yo desde luego, no tengo la respuesta correcta y porque no sé ni la cuasa, ni el porqué, ni el como. A veces llegué a pensar que igual que de repente uno se puede volver loco, pues los giros de mente y alma, podrían producirse por el mismo mecanismo o parecido. De todas formas, un loco y como es un loco y tiene su sello diagnóstico y su tratamiento médico, pues de alguna manera se les suele entender de una forma aproximada y en cambio, al que da giros de 180 grados y de un día para otro y como no tiene sello puesto, ni un diagnóstico concreto, ni un tratamiento específico, no hay tanto entendimiento para el resto del personal que te está observando. Aunque yo personalmente estoy convencido, de que poco a poco se acumulan muchas pequeñas y diminutas cosas y como son tan diminutas, tampoco le prestas mucha atención pero a su vez se siguen acumulando y así hasta que un día revientas por un ínfimo detalle de mierda. En todo hay un porqué y una causa y un motivo y además, para eso estamos y entre otras cosas estamos para averiguar el porqué y el como de las cosas. Y ahora mismo voy a coger un descanso y porque me parece que me he perdido entre los entresijos de mis propias dudas y no hay peor cosa, que un pulpo mareado.

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