Hay días que nacieron libres
y nadie los podrá encadenar
Hay días maravillosamente hermosos
que de mañana se presentan ante tí
y te preguntan
¿qué es lo que quieres de mí?
y tú le dices
nada, era por saber
cuando en realidad
lo quieres todo
y que en ese todo
esté el día y la noche
el viento y la lluvia
el amanecer y las estrellas
y el faro iluminando con su luz
la hermosura de tu rostro
y es que no puede haber mejor decorado
en el que no estés tú.
No lo habrá
y no lo habrá nunca.

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