Ya nadie me cuenta secretos bajo las sábanas
ni me hace reír como si no hubiera un mañana
ni acaricia mi espalda haciendo caminos
ni me dice cien mil veces
te quiero
ni me mira como si fuera un extraterrestre
caído del cielo
ni me abraza por la espalda
y me da las buenas noches.

No hay comentarios:
Publicar un comentario