No hay quién pueda conmigo
le pongo tanto empeño
tanto tesón
y sobre todo,
tantas ganas
que al final
me supero a mi mismo,
me desbordo como la crecida de un río
me paso de rosca
o me paso dos pueblos.
Suelo empezar bien las cosas
me controlo y mido mis palabras
y hablo en un tono educado
y escucho lo que me quieren decir
en fin, funciono adecuadamente dentro de un orden
y eso dura un tiempo
y dura hasta que llega un día
en que se me cruzan los cables
y ahí, ya no me controlo
y todas mi paciencia se derrumba como un castillo de naipes
y por mi boca pueden salir palabras horribles y malsonantes
y mi cerebro produce pensamientos peligrosos
y en ese mismo momento...entiendo
que la rabia se está apoderando de mi mente.
En un segundo
mi humanidad ha desaparecido de repente
mi buen hacer se ha pasado al lado más tenebroso
mi vida ha cambiado su sentido
y ahora sólo tiene un único objetivo
ser más bicho que nadie.

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