Hay sombras que se han pegado a la pared
y aunque no las veamos
ahí están y ahí perviven.
Están escondidas bajo varias capas de pintura
la última vez que pinté esa pared
fue como hace dos años
y no lo hice por esconder aún más
mis viejas sombras
y que siempre he querido tanto
y en cambio sí lo hice para cubrir
mis humedales más profundos
esos humedales de aguas quietas y estancadas
y donde se pudren mis peores recuerdos
aunque cubrir no significa olvidar
para poder olvidar hay que hacer mucho más
hay que volver atrás
situarte en aquél momento
y como estabas tú y como estaba el mundo
y como funcionaba la vida a tu alrededor
y extraer lo bueno y reivindicarlo de nuevo
y extirpar lo malo y lo peor
del interior de tus pensamientos y hechos
y pedir perdón a la persona dañada,
y sin esperar ninguna respuesta por su parte
porque a lo mejor ese daño ha fermentado de tal manera
que se ha convertido en maldad y odio
y por eso elijo como mejor respuesta por su parte
el silencio,
el puto silencio de una tarde sin viento.

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