No te voy a pedir que llames a mi puerta
porque sin conocernos más, ahora me asusta
y porque las pocas veces que me ha pasado
en ninguna de ellas mereció la pena tomar tanto riesgo
y porque el resultado final
fue cuando menos malo o peor
y hasta hubo veces que fue catastrófico.
Y al contrario también lo hice
y me gustaba físicamente una persona
que por supuesto yo no conocía
y el resto era producto de mi imaginación
y la veía simpática y agradable
o sea, buena gente
y le imprimía la dosis de personalidad que yo le quería dar
en general, de fuerte carácter
luchadora y que no se dejaba vencer fácilmente.
Solían ser tercas, cabezotas
y con una constancia bestial y brutal
eran rebeldes y convencidas de lo que decían y hacían
y que no se arrugaban ante casi nada.
Y pasado un tiempo con esa persona
me dí cuenta que más o menos había acertado
que lo que había adivinado como era esa persona
me había aproximado bastante.
Pero como el amor es sobre todo mágico
y no solo se nutre de como debe ser tu persona ideal
pues pasa que cuando falla la magia
se descompone toda la estructura que te habías montado
y un día y sin más
la dejas o te deja de querer.
Pero claro
esa forma de empezar una relación
es como una forma más de empezar una relación
y con eso quiero decir...
que tampoco es que haya triunfado
con otras formas de empezar una relación.
Al final
uno nunca llega a saber
porque te enamoras de una persona determinada
y ese será otro misterio
que me llevaré a la tumba.

No hay comentarios:
Publicar un comentario