El tiempo pasa
y yo, simplemente lo persigo.
Mi idea
era llegar hasta él
y convencerle de que se tome un descanso
que haga una pausa de hidratación
y que se siente en una roca del camino,
que se sosiegue
que se tome todo con más calma
que cuando esto se acabe
no recibirá ningún premio
por haber llegado antes.
Me jode sentirme esclavo de él
y siempre pendiente de lo que hace
y de lo que deja de hacer
y todo en mi vida gira alrededor de él
y me siento un pobre satélite del planeta "tiempo"
y ¿cuanto tiempo me queda?
y acaba esto y lo otro y porque el tiempo corre
y tan veloz como el viento
y yo corro todo lo que puedo y más
y te juro mi conclusión final es...
es que no puedo más.
El tener que correr detrás de alguien
es algo que me altera y me desquicia,
no me gusta correr
y menos, detrás de nadie
y además, sin poder darle alcance nunca,
y porque cuando siente mi aliento en su nuca
se revuelve y me dice
yo no he impuesto las normas
y a unas malas
pide una hoja de reclamaciones.
Y ahora, estoy en ello
quejándome por escrito
y hasta rogando y suplicando
¡qué el tiempo pare!
No hay comentarios:
Publicar un comentario