Yo de las cosas que te debo
te debo la locura
la locura que no he podido tener contigo
porque no tuve tiempo
pero sí que he tenido muchos motivos.
Motivos siempre hay para todo
incluso para tener locura más loca.
Debió de ser en los primeros momentos
cuando la curiosidad te invade el alma y de esa manera tan
bestia y tan desgarradora
y las ideas y los pensamientos se te alteran tanto
que volverse loco es lo que menos te importa.
Antes de volverte loco
está el viento que viene del norte
y que te acaricia suavemente en la cara
está el aliento que viene del desierto
y que te llena de arena la cabeza
está la luna que te mira y no te dice nada
está el mar que te señala
de donde venimos y hacia donde vamos
estás tú que de alguna manera me has invadido
y ahora sales en la foto de perfil
y demostrando que lo nuestro
fue una cosa efímera y pasajera y carente de importancia
y tal y como fueron muchas otras
pero ésta en concreto
a los dos nos cogió en pelotas
y a partir de ahí
cada uno escapó lo mejor que pudo
y ahora cada uno de nosotros vive dentro de su terreno
y viéndolo todo desde su propia atalaya
desde la mía te veo a tí
y ahora eres como esa cagada de mosca
que se ha quedado pegada en el cristal de mi ventana.
Que en fin, que no somos nada
y esto lo digo yo y porque es de mi propia cosecha
antes éramos mucho menos que nada.

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